María de los Ángeles Santana, sin dudas uno de los rostros más
carismáticos y emblemáticos de nuestro teatro, radio, cine y
televisión, falleció en la noche de ayer a los 96 años de edad.
Merecedora del Premio Nacional de Teatro en el 2001, y el Premio
Nacional de Televisión, en el 2003, la primerísima actriz, vedette y
cantante inició su prolífera carrera en la década del treinta,
contratada por Películas Cubanas S.A. En 1938 intervino en el filme
El romance del palmar, dirigido por Ramón Peón García, y al
año siguiente figuró en Mi tía de América, Estampas
habaneras y Cancionero cubano, dirigido por Jaime
Salvador.
Natural de La Habana, María de los Ángeles tuvo también una
destacada carrera dentro de la radio y la televisión para la cual
protagonizó series tan populares como Los abuelos se rebelan,
Entre mamparas y San Nicolás del Peladero, gustado
programa en el que, durante 24 años, interpretó el personaje de La
Alcaldesa. Notable resultó asimismo su trabajo lírico con el maestro
Ernesto Lecuona, con quien trabajó en numerosas ocasiones.
Actriz musical y dramática —de un talento innegable—, protagonizó
para la escena teatral piezas tan importantes de nuestra historia
como La verbena de la paloma, Cecilia Valdés,
Mujeres, Vivir con mamá y Una casa colonial, esta
última de Nicolás Dorr.
Siempre afable y sonriente, cubana fiel, sensible y romántica,
María será recordada con admiración, respeto y cariño por varias
generaciones de cubanos que, en un último adiós, le dan las gracias
por su maestría.
Sus cenizas serán expuestas, a partir de las 9:00 a.m. de hoy, en
la funeraria de Calzada y K, en el Vedado.