La justicia holandesa reanudó hoy el proceso contra el diputado
Geert Wilders, enjuiciado por incitación al odio racial y la
discriminación de los musulmanes, informó Prensa Latina.
Luego de tres meses de la primera vista, un nuevo equipo de
jueces procesa a Wilders, jefe del xenófobo Partido por la Libertad
(PPV), que en las elecciones legislativas de junio último emergió
como tercera fuerza política del país.
El parlamentario acusa a la justicia holandesa de llevar en su
contra un proceso político.
Entre los cargos que se le imputan figuran comentarios realizados
en diversos medios de prensa, en los cuales Wilders describe al
Islam como una ideología fascista y compara el libro sagrado de los
musulmanes con el texto Mein Kampf (Mi lucha) del ex dictador alemán
Adolf Hitler.
Pese a las denuncias y al riesgo de recibir una condena de un año
de cárcel, el político constituyó figura clave en las últimas
negociaciones para formar un Gobierno de coalición en Holanda, tras
cuatro meses de recias negociaciones.
En 2008, calificó a la religión musulmana de régimen totalitario
y extremista en un cortometraje que realizó y luego divulgó en
Internet titulado Fitna.
Además de los comentarios antimusulmanes, sobre Wilders pesan
acusaciones como el odio racial contra marroquíes y otros
extranjeros no occidentales.
Según una encuesta reciente, 13 por ciento de la población
holandesa es musulmana.
Aunque representantes de esa comunidad afirman que la cifra
podría ser mayor a la reflejada en las encuestas o datos oficiales,
ya que miles de inmigrantes viven en Amsterdam de forma ilegal,
debido a las duras políticas inmigratorias holandesas.