Fabio Di Celmo (1965-1997) fue asesinado el 4 de septiembre en un
atentado perpetrado en el lobby del Hotel Copacabana en La Habana,
por el terrorista salvadoreño Raúl Cruz León, enviado a Cuba por
Posada.
"Después del asesinato de mi hermano en 1997, empecé a investigar
quién estaba detrás de los ataques terroristas de 1997 contra Cuba y
descubrí que procedían de los EE.UU.", explica Livio di Celmo en el
documento, al recordar que las redes terroristas cubanoamericanas
han causado la muerte de "miles de civiles desde 1959".
Los nombres de Posada Carriles y sus asociados siempre aparecen
en los documentos desclasificados disponibles, señala.
"Aprendí que en EE.UU., miembros del Congreso se encuentran entre
los que han presionado a favor de estos terroristas criminales. De
hecho, su nombre, señora Lehtinen, aparece una y otra vez.
"Con esta carta abierta, deseo expresar la extrema indignación y
el asco que siento al saber que hay gente en el Congreso de EE.UU.
como usted, que están tan cegados por el odio hacia los líderes
legítimos de Cuba, que sus mentes retorcidas consideran a Luis
Posada Carriles y a Orlando Bosch como patriotas heroicos.
"En su mundo de fantasía, parece que hay terroristas buenos y
terroristas malos... Para usted y su gente, y los que ayudaron a dar
forma a la retorcida política de EE.UU. hacia Cuba, esto no parece
ser un problema. ¡Qué vergüenza!", dice Di Celmo.
Y añade: "¡Usted ni ve a la terrorista que tiene adentro!"
Livio di Celmo recuerda a Ros-Lehtinen que tiene entre sus
constituyentes, a familias que han perdido a hijos e hijas en
combates en Afganistán, Iraq, en otras partes en su llamada "guerra
contra el terrorismo".
"¡Si supieran que miembros del Congreso han presionado a favor de
terroristas como Orlando Bosch y Luis Posada Carriles, estoy seguro
de su indignación por el doble rasero y la hipocresía!", advierte el
hermano del turista asesinado.
"Tenga la seguridad, señora Lehtinen, que las familias de las
víctimas de Luis Posada Carriles y Orlando Bosch seguirán exigiendo
una rendición de cuenta a todos los actores involucrados en estos
actos de terrorismo: los mercenarios, los autores intelectuales,
aquellos que los financian, los organismos del gobierno de EE.UU. y
las personas, incluidos los miembros del Congreso, que cabildean a
favor de estos criminales y que deliberadamente ignoran o toleran
sus actos asesinos", concluye Livio di Celmo.
Ileana Ros-Lehtinen logró hacerse elegir al Congreso federal
haciendo campaña a favor de la liberación de Orlando Bosch en 1989,
cuando después de comprar su liberación en Venezuela, con la
complicidad de Otto Reich, se encontraba preso en Miami en las
celdas de los servicios de inmigración.
Con la asesoría de Reich y de Jeb Bush, el hijo de George W. Bush,
usó la defensa de Bosch y el apoyo de Jorge Mas Canosa, líder de la
terrorista Fundación Nacional Cubano Americana, para lograr su
elección. Siempre fue apoyando a Luis Posada Carriles, abiertamente
o de manera oculta.
Ros-Lehtinen también ha defendido al terrorista Velantine
Hernández, condenado por asesinar a otro, Luciano Nieves, de la
misma forma que reclama la liberación de Eduardo Arocena, jefe del
grupo Omega 7, autor de numerosos asesinatos y atentados. No titubeó
el 8 de julio de 1996 en dirigir una carta alentadora a Rodolfo
Frómeta, jefe del grupo terrorista Comandos F-4.