Tras un descalabro gubernamental a causa de la crisis financiera,
Irlanda figura hoy como el primer país de la eurozona que se ve
forzado a convocar a la ciudadanía para elecciones legislativas
anticipadas.
El primer ministro, Brian Cowen, acordó adelantar los comicios
para el próximo 25 de febrero en lugar de cumplir la totalidad de su
mandato hasta 2013, luego de perder el pasado mes su mayoría
parlamentaria, siempre estrecha y fluctuante, desde su ascenso al
poder en 2008, según analistas.
La crisis política que ocasionó el revés en el gabinete de Cowen
tuvo su origen en una moción de confianza en su contra como líder
del partido Fianna Fail (FF), reportó Prensa Latina.
El recurso fue presentado a mediados de diciembre por su
correligionario y hasta entonces ministro de Relaciones Exteriores,
Micheal Martin, quien criticó al gobernante por su gestión frente a
la crisis y pidió un cambio de liderazgo.
La renuncia de Martin a su cargo, tras perder la moción, junto a
la de otros cuatro ministros, obligó a Cowen a reformar el
Ejecutivo.
Al político le fue imposible sustituir a los titulares
dimisionarios con rostros nuevos y asignó esas carteras a otros
ministros del gabinete, gesto que provocó la salida del Partido
Verde, socio minoritario en la coalición gubernamental.
Frente a la evidente contradicción, Cowen dimitió como jefe del
FF, pero se mantiene al frente del Gobierno hasta la celebración de
elecciones.
De acuerdo con recientes encuestas, las dos principales
formaciones de oposición, el Fine Gael (FG) y el Partido Laborista
(PL), figuran como los grandes favoritos para coger las riendas del
poder.
Mientras, expertos y sondeos vaticinan una derrota de
proporciones históricas para el FF, presente en ejecutivos
monocolores o de coalición durante 55 años de los 83 transcurridos
desde su fundación.
Para Cowen, la celebración de los comicios en una fecha posterior
a la prevista pudo representar una recuperación de posiciones de su
partido, pero la decisión de los Verdes de retirarse de la alianza
oficialista modificó esa aspiración.
El FG y el FF ya hablaron de un acuerdo tácito para formar
Gobierno, aunque en los últimos días emergieron contradicciones
entre ambas fuerzas.
La causa de los desacuerdos radica en la fecha establecida para
que Irlanda reduzca su déficit presupuestario al límite europeo del
tres por ciento del Producto Interno Bruto.
Esas disconformidades sugieren un inicio tormentoso para la
futura administración. Esperemos que haya algún cambio pero no soy
tan optimista, comentó el analista en temas económicos Eddie Riley.
Con un fracaso en los sufragios, el equipo de Cowen sería el
primero de la eurozona en caer, víctima de la crisis económica en el
grupo de la moneda única.
El FF concurrirá a los comicios bajo el liderazgo del excanciller,
quien, a juicio de especialistas, intentará salvar los trastos de
una fuerza política acusada de agravar los aprietos financieros por
la gestión de complicidad con el mercado y los banqueros, según
observadores y la oposición.
Por su parte, Cowen anunció su retiro de la vida política tras
permanecer 27 de sus 51 años de edad. Con esa decisión, pasa a ser
el único de los primeros ministros irlandeses en el cargo que no se
presenta a la reelección.
De acuerdo con encuestas, el político es el jefe de Gobierno
menos popular de la historia reciente del pequeño estado europeo
debido a su política para lidiar la crisis económica, que obligó a
Dublín a pedir un rescate a la Unión Europea y al Fondo Monetario
Internacional.
Pese a resistirse hasta el último momento, el Gobierno solicitó a
ambas instituciones un auxilio ascendente a 85 mil millones de
euros, el cual recibe escalonadamente bajo la condición de aplicar
un controvertido paquete de medidas de austeridad fiscal.