El gobierno de El Salvador destacó hoy la tendencia creciente
hacia la disminución de acciones delincuenciales, resultado de una
política de estado integral de combate al crimen.
Los miembros del Gabinete de Seguridad explicaron en un programa
de televisión el descenso de más de 10 por ciento y del 50 de los
índices de homicidios y extorsiones en enero pasado en relación con
igual mes de 2010.
El ministro de Justicia y Seguridad, Manuel Melgar, recordó que
la curva ascendente de las actividades criminales se logró revertir
desde mediados del pasado año al compararse con 2009.
El secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Francis
Hato Hasbún, aseguró que se trata de un asunto complejo, enfrentado
como política de Estado, con una estrecha coordinación de las
instituciones.
Añadió que, a diferencia de administraciones anteriores, no se
aborda el problema con medidas coyunturales, sino mediante una
estrategia que busca hacer irreversible la tendencia a la baja de
las actividades delincuenciales.
El ministro de Defensa, general David Munguía, señaló que uno de
los objetivos es impedir la penetración en el país de los grandes
cárteles de las drogas, una de las principales amenazas que enfrenta
la nación.
Apuntó que El Salvador es una ruta secundaria en el tráfico de
drogas hacia Estados Unidos y los cárteles tratan de utilizar a las
dos poderosas pandillas del país, Mara 18 y Mara Salvatrucha, como
instrumentos en ese contrabando.
Según Prensa Latina, indicó también que los narcotraficantes
pagan con productos a los pandilleros, lo cual ha desatado las
luchas entre miembros de esas bandas por el control territorial de
la venta de los alucinógenos al menudeo.
Los tres funcionarios afirmaron que se mantiene una política de
depuración permanente de las instituciones vinculadas al combate a
la criminalidad para impedir la penetración de estas por el crimen
organizado.
Destacaron que los niveles de confianza de la población en los
planes gubernamentales y la policía pasaron en un año del 30 a más
de 70 por ciento, de acuerdo con las encuestas.
No obstante, la seguridad continúa siendo una de las principales
preocupaciones de la población, indican los resultados de esos
estudios.