Dos décadas de labor cumplieron en las montañas de Villa Clara,
en el centro de Cuba, unas 20 brigadas de reparación manual de
caminos, las cuales sin el empleo de equipos pesados atienden 270
kilómetros de carreteras.
Lázaro Herrera Velasco, vicepresidente de la Asamblea Municipal
del Poder Popular en Manicaragua, explicó a la AIN que desde 1990 se
estructuró este programa en el cual cada kilómetro es atendido por
un obrero.
Con pocos recursos se acomete esta tarea, pues los trabajadores
rellenan los baches con piedras y arcilla tomadas de las cunetas y
laderas de las lomas, comentó, y agregó que se utilizan carretillas
y carretas con bueyes en los lugares donde las distancias para
recorrer son mayores.
La faena incluye la limpieza de los laterales para asegurar el
desagüe de las vías cuando llueve, y así evitar inundaciones y daños
a la cubierta de las sendas, agregó.
Pablo Hurtado lleva más de 10 años atendiendo parte de los
caminos que conducen hasta Jibacoa, y diariamente los repasa.
Cuando no tenemos trabajo en las vías nos incorporamos a las
labores en el café porque estamos vinculados a diferentes fincas,
afirmó.
Consideró de suma importancia cumplir con los indicadores de
calidad, que de ser óptima le reporta, además, buenos beneficios
económicos y salarios que pueden llegar hasta mil pesos al mes.