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Avileños van por más en campaña de tomate
Ortelio González Martínez
MAJAGUA, Ciego de Ávila .— Por estos días muchos campesinos de la
zona de Mamonal, en el municipio avileño de Majagua, miran al cielo
y claman porque no llueva. Ya un aguacero repentino los puso en vilo
y amenazó con "aguarle" la cosecha.
El
empleo de bueyes, alternativa obligada en las atenciones culturales
al cultivo.
"El agua caída del cielo es dañina para el tomate cuando está en
fase de maduración", advierte Nerys Vega Rodríguez, un productor de
avanzada y presidente de la cooperativa de créditos y servicios (CCS)
Orlando González, por esta fecha dedicada casi en su totalidad al
cultivo de la solanácea.
La preocupación es lógica. De los campos de Mamonal, calculan los
especialistas, saldrán para la industria unos 205 000 quintales (10
000 toneladas) en la presente campaña.
Sembrados vigorosos y frutos de excelente calidad presagian buena
producción, incluso, podría romperse el récord de 260 261 quintales
del 2009. "Este año nos entregaron a tiempo el paquete tecnológico",
afirma Israel Fernández Fumero, quien en el 2010 entregó a la
industria 1 700 quintales, y este año aspira a rebasar ampliamente
esa cifra.
Israel es uno de los tres campesinos que experimentan con la
nueva variedad HA 3371 (también denominada Shanty). "Se ha
comportado a pedir de boca. Es de alta resistencia a los virus, con
alto rendimiento y frutos grandes, duros y carnosos", asegura.
Antonio Moya siembra tomate desde hace 12 años. Para la presente
contienda contrató 4 000 quintales, pero asegura que sobrecumplirá
esa cifra, sin dejar de mirar los nubarrones que comienzan a
formarse.
EL RETO
A punto de iniciar la molida, directivos y trabajadores de la
Fábrica de Conservas Majagua aseguran que están listos, luego de la
correcta reparación en las líneas procesadoras.
A diferencia del año anterior, cuando algunas roturas afectaron
la zafra, esta vez a las dos calderas que tenía en funcionamiento se
añade una tercera. "Los paros por falta de vapor serán mínimos",
precisa Jorge Calvo Fariñas, director de la entidad.
"Durante la reparación realizamos, además, la insolación de la
red conductora de vapor, o sea, la completa envoltura térmica de los
tubos, con el propósito de ganar en eficiencia energética."
Pese a esos esfuerzos y aunque dice Calvo que el "tomatazo" no lo
asusta, sin embargo, asevera que no tendrán capacidad para asimilar
todas las toneladas que llegarán en la etapa de mayor producción, en
tanto podrán procesar hasta 3 000 quintales por día, no más. Pero si
de algo está seguro es de que deberán hacerle frente a la avalancha.
No hay otra alternativa.
Un aspecto llamativo es que esta vez el pago a los productores
estará condicionado por los grados Brix (cantidad de sólidos
solubles disueltos que posee el tomate). Ese hecho presupone
ganancias para los campesinos, porque tradicionalmente los
majagüenses han estado entre los mejores del país en ese indicador.
También favorece la calidad del producto.
La totalidad del fruto se convertirá en derivados de elevada
demanda: catchup, sopa de tomate, vita nuova, salsa para pizzas y
puré. |