El gobierno australiano estudia la aplicación de un impuesto
especial para afrontar los gastos de reconstrucción ante las
devastadoras inundaciones, cuyas pérdidas se estiman en unos 20 mil
millones de dólares, informó Prensa Latina.
Según medios de prensa, la información fue proporcionada por la
primera ministra Julia Gilliard durante su habitual presencia ante
la televisión para evaluar e informar sobre el desastre que afecta a
todo el este del país.
Hasta el momento, permanecen aisladas más de 70 localidades,
sobre todo en el estado sureste de Victoria, donde un inmenso mar
interior por las aguas acumuladas de casi 900 kilómetros cuadrados
cubre extensas áreas.
Las previsiones climáticas calculan que esas aguas pueden
complicar aún más la situación cuando se acerque al caudaloso río
Murray, el tercero más extenso del mundo tras el Amazonas y el Nilo.
Aunque las autoridades preparan una valoración oficial para el
próximo viernes, los cálculos preliminares cifran en miles las
viviendas afectadas, en 33 la de muertos y serios daños en los
cultivos agrícolas.
Victoria y Queensland, estados del sureste australiano, han
resultado los más afectados en una superficie aproximada de un
millón y medio de kilómetros cuadrados.
Las causas de las devastadoras inundaciones fueron achacadas al
fenómeno climatológico La Niña, con un anormal enfriamiento de las
aguas del Pacífico y cuyos efectos pueden prolongarse al menos
cuatro meses más, según adelantó la Organización Meteorológica
Mundial (OMM).
Por otra parte, las organizaciones y participantes en la Copa de
Asia, en Catar, acordaron donar los fondos de las entradas a las
naciones más afectadas, Australia, Sri Lanka y Tailandia.
También la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y otras
instituciones internacionales instrumentan planes de ayuda al
respecto.