El sistema mexicano de salud pública decretó una alerta sanitaria
en todo el país ante la existencia de un tipo de tuberculosis
fármaco-resistente y por tanto, más letal, aunque consideran que la
enfermedad está bajo control, informó Prensa Latina.
El problema, dicen los expertos, es grave, puesto que no se trata
de la tuberculosis típica o sensible, sino de las inmunes a uno o
más fármacos usados en los tratamientos tradicionales.
Martín Castellanos, director de Control y Prevención de
Micobacteriosis de la Secretaría de Salud, explicó que esta
enfermedad sigue representando un problema de salud pública, pero en
términos generales está bajo control.
"Registramos aproximadamente por año unos 18 mil casos, y de
esos, 2,6 por ciento surgen con fármaco resistencia, lo que no
representa una alarma, aunque sí una alerta epidemiológica",
explicó.
Castellanos enfatizó que el asunto no es erradicar la
tuberculosis pronto, sino diagnosticarla oportunamente y curarla. En
México logramos cifras de curación de hasta un 90 por ciento, quiere
decir, que la mayoría de nuestros casos se curan en un esquema de
tratamiento convencional", precisó.
Según el directivo, la tuberculosis puede generar serias
afectaciones al organismo, en especial al sistema nervioso, los
huesos y el cerebro, al grado de incrementar la probabilidad de
mortalidad, además de lesiones al canal medular, que se manifiestan
en dolores intensos.
Provoca fiebre, pérdida de apetito, fatiga y tos, en ocasiones
acompañada de sangre. El padecimiento se adquiere cuando se inhalan
los bacilos de las expectoraciones de quien tiene la enfermedad.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, en
2010 esta cepa de tuberculosis alcanzó niveles sin precedentes en
algunas regiones de Asia y África, donde una de cada cuatro personas
es resistente a los regímenes terapéuticos habituales, de ahí que
constituya una amenaza emergente en el planeta.