El
debate nacional en Estados Unidos sobre el control de armas continuó
con más llamados a adoptar una ley con sentido común, según dijeron
hoy políticos y activistas sociales.
Estadísticas citadas por el alcalde de Nueva York, Michael
Bloomberg, señalan que cada día mueren en el país 34 personas por
disparos de armas de fuego adquiridas o portadas de manera ilegal.
Al respecto, el político neoyorquino dijo que llegó el momento de
concretar una normativa luego de los asesinatos en 1968 de Martin
Luther King Jr, y Robert Kennedy, creando un sistema sin lagunas
para el control de antecedentes.
A la iniciativa "Alcaldes contra las armas ilegales" se unieron
también Martin Luther King III y Kathleen Kennedy, hijos del
luchador por los derechos civiles y del senador demócrata,
respectivamente, asesinados en 1968.
La idea fue acogida por 550 alcaldes de diferentes ciudades del
país luego de la tragedia de Tucson, Arizona, donde un pistolero
mató a seis e hirió a otros 14 el 8 de enero, entre ellos la
legisladora demócrata Gabrielle Giffords.
En la cruzada contra las armas participan además familiares de
las víctimas de varias masacres, entre ellas la de la escuela de
Columbine, en la que dos jóvenes mataron a 13 compañeros, y la de
Virginia Tech, un centro universitario en el cual los disparos de un
estudiante causaron la muerte a 30 personas.