Ricardo Alarcón,
presidente de la Asamblea Nacional, afirmó este martes que el
gobierno de EE.UU. reedita su doble moral en el juicio contra Luis
Posada Carriles, a quien solo acusa de mentir y no de terrorista,
mientras mantiene la prolongada injusticia contra los Cinco,
prisioneros en ese país desde hace 12 años.
Alarcón recordó que Caroline Heck-Miller, fiscal que procesó a
los Cinco en Miami, se negó a presentar cargos por terrorismo contra
Posada Carriles, lo que, dijo, desde el punto de vista legal, es una
confirmación absoluta de la actitud dolosa y la prevaricación de la
fiscalía en el caso.
Añadió que la funcionaria del Departamento de Seguridad de la
Patria estadounidense, bajo juramento, dijo que ella le había pedido
a Caroline que encausara a Posada Carriles por sus actividades
criminales y esta se negó.
Lo genial, apuntó Alarcón, es que la declaración de esa
funcionaria se anunció el martes 18 de enero y ese mismo día la
señora Miller solicitó más tiempo para su respuesta a la solicitud
de ha-beas corpus a favor de Gerardo Hernández Nordelo.
Lo que han montado ahora (en El Paso) es un teatro barato.
Subrayó que Posada Carriles disfruta de la protección oficial del
gobierno dentro de EE.UU. en condición de ilegal, en un país donde
hay 14 millones de ilegales, a quienes botan a patadas, sin juicio.
En torno a la solicitud de habeas corpus presentada en el caso de
Gerardo, explicó que la respuesta se espera para mediados de
febrero, después sería la réplica de los defensores y posteriormente
decidiría la jueza Joan Lenard.
Solo un jurado de millones resolverá la situación de Gerardo,
según este mismo ha dicho —afirmó Alarcón—, pero para esto es
menester que los medios masivos multipliquen el mensaje verídico, y
estos son controlados absolutamente en EE.UU., y por ello es
necesario seguir martillando para que se sepa la verdad por parte de
los norteamericanos.
Gerardo Hernández es un Héroe de la República de Cuba, y el
Gobierno de Cuba hará todo para salvarlo, enfatizó el Presidente del
Parlamento, quien afirmó que el terrorismo impune, escandalosamente
mostrado a la luz del día, no puede ocultarse siempre, y afirmó su
convicción de que algún día, no lejano, la verdad saltará a la luz
pública.