La comisión especial británica que investiga el papel de Reino
Unido en la invasión a Iraq admitió que los detalles de
conversaciones telefónicas del ex primer ministro Tony Blair con
George W. Bush fueron borrados, reporta Prensa Latina.
Los expertos del grupo, presidido por John Chilcot, descubrieron
apenas a un día de la audiencia del viernes en que interpelarán de
nuevo a Blair que su secretario privado eliminaba de las actas del
Gobierno toda mención a la correspondencia de éste con Bush, ex
presidente estadounidense.
El intercambio telefónico y personal entre Blair y Bush se
intensificó meses antes de la agresión a Iraq, en marzo de 2003,
según investigaciones anteriores reveladas por la prensa británica.
Otro elemento al que se enfrentan los cinco expertos es el
reconocimiento público de que Downing Street 10 sede del Ejecutivo-
mantiene la negativa a publicar los informes en los que se exageró y
falsificó la supuesta amenaza del ex presidente iraquí Saddam
Hussein sobre los arsenales de armas de destrucción en masa.
La aludida existencia de armamentos destructivos en poder de
Bagdad fue el pretexto presentado por Washington y Londres para
justificar ante la comunidad internacional una invasión contra la
nación del Golfo Pérsico.
Para la comisión, creada a fines de 2009 con el pretexto de
esclarecer la participación de Reino Unido en el conflicto urdido
por Estados Unidos, la falta de transparencia y censura de la
correspondencia entre Blair y Bush ahondará más el vacío para
desentrañar la clave en las decisiones del ex líder laborista en
torno a la guerra.
De acuerdo con el periódico The Independent, el primer ministro
conservador David Cameron adujo falta de poder para ordenar la
liberación de los polémicos documentos del Gobierno.
El secretario privado de Blair, Matthew Rycroft, confesó en una
audiencia esta semana que Bush intensificó las llamadas telefónicas
o los videos-conferencias en 2002 y 2003, dando las gracias al ex
primer ministro por sus cartas.
Admitió la omisión de las conversaciones en el registro de
Downing Street 10 porque el propio jefe de Gobierno las veía como un
diálogo personal. Al final dijo que Blair ha sido siempre claro en
el apoyo de Reino Unido a una acción militar de Estados Unidos.