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En varios municipios del departamento colombiano de Córdoba las
bandas emergentes paramilitares que azotan la región pretenden
implementar una especie de toque de queda, según informaron hoy
medios locales de prensa.
De acuerdo con Caracol Radio, a esta hora efectivos del Ejército
y la Policía hacen presencia en las localidades amenazadas por dicho
grupos criminales vinculados al narcotráfico, a fin de garantizar la
seguridad a los ciudadanos.
Al respecto, el comandante de la brigada 11 del Ejército, general
Leonardo Pinto, dijo que la fuerza pública adelanta acciones para
evitar que estas bandas ilegales cumplan con su cometido.
Pinto, citado por la radioemisora, pidió a las comunidades no
atender las acciones intimidatorias por que la fuerza publica está
dispuesta para impedir que atenten contra su integridad.
Por otra parte, la Policía del referido departamento con costas
al mar Caribe- reconoció hoy que la institución está infiltrada por
las bandas paramilitares que operan en esa región del país.
Sin duda que hay penetración al interior de los estamentos, y
hemos llegado al punto de los asuntos internos, dijo el comandante
de la seccional sexta de la Policía, general Luis Alberto Pérez.
Pérez sostuvo que se trajo personal externo para combatir al
interior de la institución la penetración de los delincuentes.
El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, anunció la víspera el
despliegue de una operación especial en la zona costera de Córdoba,
donde operan abiertamente dichos grupos criminales.
La puesta en marcha de la acción fue anticipada por Rivera en
Montería, capital de Córdoba, luego de una reunión extraordinaria
para analizar la situación de orden público en esa azota región por
la violencia.
"Hemos dado instrucciones a las Fuerzas Militares y la Policía
Nacional para que se inicie desde ya un operativo sin precedentes de
registro, control e interdicción de esos puntos del departamento y
cerrar el paso a los narcotraficantes que están utilizando la costa
para sacar droga", puntualizó.
En Córdoba, hoy uno de los epicentros de la violencia en el país,
fueron masacradas en las primeras semanas del año unas 40 personas
por los grupos paramilitares que se disputan el territorio.