Cuba incrementa las acciones para la prevención y el control de
las enfermedades crónicas no trasmisibles, las cuales ocasionan más
del 80 por ciento de las muertes, que suman cada año casi 87 mil,
informó la Agencia de Información Nacional.
El doctor Orlando Landrove, jefe del Departamento de Prevención y
Control de Enfermedades No Trasmisibles, del Ministerio de Salud
Pública (MINSAP), dijo que la mayoría de los gastos del presupuesto
del Estado en el sector se destinan a las afecciones
cardiovasculares, cerebrovasculares, diabetes mellitus, asma
bronquial y otras.
Esos padecimientos están asociados a factores de riesgo comunes
como el tabaquismo, el sedentarismo, la obesidad, el alcoholismo y
la dieta no saludable, en la cual predominan el excesivo consumo de
sal, azúcar y grasas saturadas, por citar algunos ejemplos.
Landrove recalcó que tales dolencias predominan en el cuadro de
salud de Cuba hace varios años y tienden a estar con más frecuencia
como causa de muerte y morbilidad, además de provocar los mayores
gastos e ingresos hospitalarios.
Por lo tanto, su control y aplazamiento, además de evitar el
sufrimiento y la discapacidad y retardar la muerte, significan
también un ahorro económico importante para el país, remarcó el
funcionario del MINSAP.
Significó que la reorganización de la atención primaria de salud
garantizará un seguimiento sistemático mediante la dispensarización,
método de control activo de la población, que propiciará una mejor
atención a los pacientes con enfermedades crónicas.
Recientemente en la capital Roberto Morales Ojeda, titular del
MINSAP, enfatizó en la importancia de las transformaciones en el
sector, necesarias para elevar el estado de salud y la satisfacción
de la población.
Mencionó entre las principales direcciones el incremento del
trabajo político ideológico, la ética médica, multiplicar acciones
de promoción y prevención de salud, la utilización adecuada de los
medios diagnósticos y terapéuticos, y expedir de forma adecuada los
certificados y dietas médicas.
El ministro de salud insistió en la necesidad de retomar las
mejores experiencias de estos 50 años, adecuándolas a los tiempos
actuales.