El método clínico comienza con la vocación

ORTELIO GONZÁLEZ MARTÍNEZ

CIRO REDONDO, Ciego de Ávila.— Allá por el Consejo Popular Los Naranjos, comunidad con olor a monte y a tierra húmeda, andan dos doctoras jóvenes con criterios propios sobre el método clínico, pilar esencial en la búsqueda de la excelencia médica.

Foto: JulínLa doctora Marisleidy asegura que es indispensable la relación médico-paciente.

"Siempre que se escribe sobre el tema mencionan a profesores, renombrados especialistas, catedráticos, doctores de experiencia... ", reflexionan antes de admitir: "Es justo y lógico que sean quienes más años llevan en la profesión los más consultados, pero también los jóvenes que laboramos en las comunidades tenemos cosas que decir a favor del método clínico, ya que en los lugares donde trabajamos nos vemos obligados a ponerlo en práctica".

La doctora Maylet Cáceres Conde, de 24 años, sustenta su verdad en que esta forma de tratar a los pacientes surge con la vocación, incluso, antes de que el estudiante comience los estudios en la universidad.

Quizás por la época en que nos formamos, los más jóvenes tenemos la tendencia de auxiliarnos demasiado de los aparatos, los análisis complementarios, los equipos de diagnóstico y no del interrogatorio, el cual puede darnos muchos criterios para llegar a la determinación correcta, alega.

"Pero, ¡imagínate, si por un dolor de cabeza voy a mandarle al paciente un encefalograma o una TAC (Tomografía Axial Computarizada)! Eso implicaría el traslado hacia la cabecera municipal y, en el peor de los casos, llegarse hasta la ciudad de Ciego de Ávila, a varios kilómetros de aquí, lo cual duplicaría el gasto de recursos.

"Una debe tomarse el tiempo necesario para determinar la mejor conducta a seguir frente al problema de salud de cada persona. Ningún caso se parece a otro. Todo debe partir del correcto interrogatorio y el examen físico."

CON CRITERIO PROPIO

La doctora Marisleidy Irarragorri Contreras, afirma que la formación durante los seis años de carrera les facilita practicar con exactitud el método clínico, pues es muy buena, con alto rigor, y ofrece las herramientas necesarias para tener criterio propio, pese a que "existen casos muy difíciles", reconoce. "Quienes egresamos de las facultades de Medicina salimos preparados para enfrentar con éxito los más diversos casos, sin abusar de los medios tecnológicos.

"No obstante —comenta—, dentro de la población existen ideas equivocadas de que no se es buen médico si no indicamos determinado examen complementario. Hay quienes llegan a la consulta a pedir la receta y olvidan que este es el último paso del dictamen.

"La relación médico-paciente enseña; una mirada, un detalle, una confesión... En mi criterio, nos hemos vuelto muy dependientes de la tecnología, tanto los galenos como los dolientes.

"Por razones bien conocidas, en las comunidades intrincadas casi nunca tenemos opciones de recurrir a los aparatos especializados y nos vemos obligados a inspeccionar y palpar el cuerpo de las personas. Eso nos obliga a estudiar constantemente, a revisar en los libros cada caso para tener la certeza de que fueron correctas las decisiones adoptadas".

De acuerdo con la doctora Yanetsy García Blanco, jefa del Departamento de Hospitales en la Dirección Provincial de Salud, lo más importante del método clínico es que los pacientes reciban una atención más eficaz y de mejor calidad, sin la necesidad de acudir a las formas invasivas y dolorosas, algunas nocivas para la salud; todo ello, unido al sustancial ahorro de materiales y a la disminución de los costos hospitalarios.

 

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