A pesar de la lejanía de la Patria y de la complicada misión
internacionalista que cumplen aquí, los 36 galenos, enfermeras y
demás personal integrante del colectivo no son ajenos al minuto
crucial que vive la Revolución, en el propósito de renovarse y
perfeccionar el Socialismo a partir de nuestras propias
potencialidades.
El capítulo VI del documento referido a la Política Social, y
particularmente lo proyectado sobre cómo incrementar la calidad de
los servicios de la salud en Cuba, una de las conquistas sociales
más valoradas por nuestro pueblo, generó varias intervenciones.
Por ejemplo, el médico santiaguero Pedro Hernández Justi centró
su atención en el punto 148 de los Lineamientos sobre lo
indispensable que resulta ajustar a las necesidades del país los
nuevos ingresos a las carreras de especialidades médicas,
fundamentalmente en tecnologías de la salud.
Reclamó más rigor en la selección que se hace entre los jóvenes
de los cursos de superación integral y elevar la exigencia en el
ingreso a las universidades médicas, que permitan un superior
aprovechamiento científico, social y humano del futuro graduado.
En ese mismo plano, la doctora tunera Camila Zayas Nápoles, jefa
del hospital comunitario de referencia de Mirebalais, del Proyecto
Cuba-Venezuela, pidió reevaluar el sistema educativo de la esfera,
de manera que se logren mejores especialistas, desterrando los
llamados "cursos emergentes" en la formación de ese tipo de
profesional.
Para el enfermero Ángel Manuel Matos Machado, de Campechuela,
Granma, si se quiere disminuir los excesivos gastos en la esfera de
la salud no queda otra alternativa que privilegiar el método de
diagnóstico clínico y hacer un mayor uso de la medicina tradicional
y natural, pues "no podemos seguir pensando solamente en el empleo
de alta tecnología y de medicamentos de última generación", afirmó.
La preocupación del santiaguero Vicente Fonseca Doménech,
administrador del hospital de Mirebalais, versó sobre el tema del
empleo y los salarios, en lo relacionado con la reducción de las
plantillas infladas, para lo cual exhortó al rescate de una efectiva
normación del trabajo, que permita conocer "las necesidades reales y
quién nos sobra" en términos de fuerza laboral.
También fustigó el divorcio entre constructores e inversionistas,
y exigió darles un papel preponderante a estos últimos en el control
de los recursos humanos y financieros.
A su vez, el galeno Jorge Luis Quiñones Aguilar, de Holguín, al
abordar el lineamiento 273 sobre la construcción de viviendas,
demandó una sostenibilidad de la nueva política de comercialización
de materiales de construcción para la población, que impidan
"baches" en la oferta de tales productos.
La doctora Alina Cárdenas Díaz significó la utilidad del debate y
el alto impacto del más reciente discurso del Segundo Secretario del
Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, el
pasado 18 de diciembre, y de los análisis en la Asamblea Nacional
del Poder Popular "sobre estos y otros temas en los cuales pudo
apreciarse también el espíritu humanista de la Revolución, que no
dejará a nadie desamparado" y enfatizó: "desde nuestras misiones
internacionalistas es importante mantenernos informados de lo que
pasa en nuestro país, y como ahora participar en el futuro de la
Patria", concluyó.