La presidenta argentina, Cristina Fernández, retiró al jefe de
una base aérea en las afueras de esta capital, donde robaron la
víspera cerca de 33 mil municiones en desuso, informaron hoy fuentes
del Gobierno.
De acuerdo con declaraciones radiales del Jefe de Gabinete,
Aníbal Fernández, la mandataria, como comandante en jefe de las
Fuerzas Armadas, decidió cesar al militar al frente de la I Brigada
Aérea y procesar a otros tres oficiales, por responsabilidad ante el
hurto de proyectiles.
La Fuerza Aérea (FAA) reportó la víspera la desaparición de
varias cajas de municiones en el depósito de El Palomar, ubicado al
noroeste de Buenos Aires.
Según el reporte castrense, se desconoce la finalidad del atraco,
pues los proyectiles de 22 y nueve milímetros estaban en desuso por
humedad y en espera de destrucción.
La Fuerza Armada atribuye el suceso a presuntas bandas delictivas
que utilizan fusiles de alto calibre para realizar asaltos a
camiones blindados utilizados para transporte de dinero.
A mediados de 2010, una pandilla sustrajo decenas de armas
automáticas, ametralladoras y pistolas en una dependencia del
Comando de Operaciones Aéreas, en el barrio de Palermo en esta
capital, reportó Prensa Latina.