Representantes de organizaciones no gubernamentales europeas
criticaron hoy la colaboración de la Unión Europea (UE) con el
gobierno del presidente hondureño, Porfirio Lobo, carente de
reconocimiento internacional, luego del golpe de Estado contra
Manuel Zelaya.
La UE retomó los proyectos de cooperación de desarrollo a partir
de enero 2010, denunció en una entrevista con Prensa Latina Kathrin
Zeiske, portavoz de una delegación de observadores de Alemania y
Austria, que visitó recientemente ese país centroamericano.
Según la activista, el proyecto más crítico es el Programa de
Apoyo al Sector de Seguridad (PASS).
Este proyecto pretende contribuir al financiamiento del
Ministerio Público, de Seguridad y a la Corte Suprema de Justicia
con 44 millones de euros en un plazo de ocho años, explicó Zeiske.
Dijo que hasta la propia asesora de cooperación de la UE en
Tegucigalpa, Vanessa Valladares, reconoció un cierto descontento por
la ineficiencia de estas instituciones en la implementación del
programa.
Sin embargo, el proyecto sigue en marcha, incluido el suministro
de equipos técnicos que mejoran el servicio de investigación de la
policía, como cámaras y laboratorios, refirió Prensa Latina.
De acuerdo con un documento, la delegación alemana-austriaca
rechaza el PASS porque fomenta al sector de seguridad, responsable
de la represión y la impunidad que persiste en Honduras.
Los observadores europeos de derechos humanos deploraron al mismo
tiempo la falta de un apoyo financiero a la Comisión gubernamental
de la Verdad y Reconciliación.
Nosotros nos reunimos con la Comisión de la Verdad, creada por la
Plataforma de Derechos Humanos en Honduras para documentar las
violaciones a los derechos humanos tras el golpe de Estado, e
investigar también la situación durante el actual mandato de Lobo,
indicó la integrante del grupo de observadores.
Señaló que la institución, reconocida por gran parte de la
sociedad civil hondureña, hasta ahora no recibe ningún apoyo
financiero ni de la Unión Europea ni de Alemania.
Los observadores europeos permanecieron en Honduras del 6 al 20
de diciembre 2010, como parte de una delegación de 10 periodistas y
representantes de derechos humanos, agrupados en una red de 28
organizaciones y medios cooperantes.
Entre las irregularidades detectadas, los expertos denunciaron
violaciones de los derechos civiles y políticos, como el derecho a
la vida, a la libertad, a la integridad física, a la alimentación y
a la libre expresión, puntualiza un informe preliminar sobre la
visita a Honduras.
Se constató asimismo un clima de impunidad, con más de 100
asesinatos políticos sin procedimientos legales que llevaran al
esclarecimiento de tales hechos.