La persistencia de las lluvias agrava la situación en Australia,
donde más de 40 comunidades y 200 mil personas permanecen aisladas.
Los pronósticos meteorológicos insisten en la permanencia de
fuertes aguaceros al menos por dos semanas más, sin precedentes en
los últimos 50 años y señalaron al fenómeno climático La Niña como
la principal causa.
El recalentamiento de las aguas ha provocado las continuas
lluvias desde diciembre último y que según cálculos preliminares
significan pérdidas por cerca de cinco mil millones de dólares,
además de la muerte de al menos de 10 personas, informó Prensa
Latina.
La infraestructura vial, una treintena de minas de carbón y
extensas áreas de cultivos están seriamente dañadas, sobre todo en
Queensland, Rockhampton, Saint George y Nueva Gales del Sur.
El ejército asumió las operaciones de rescate y rehabilitación
pero enfrenta, junto a miles de voluntarios, serios obstáculos para
hacer llegar suministros a unos 200 mil habitantes aislados.
Especialistas en meteorología señalaron que el fenómeno La Niña
consolidó desde julio del 2010 las alteraciones climáticas con un
promedio general de lluvias muy por encima de lo previsto.
Las afectaciones ambientales dañan intensamente la Gran Barrera
de Coral y la costa noreste australiana, mientras el secretario
general de las Naciones Unidas, Ban Ki moon, expresó preocupación
por la situación.
"Ban extiende sus condolencias a las familias de los afectados y
subraya la disposición de las Naciones Unidas de ayudar en todo lo
necesario," afirmó el portavoz, Martin Nesirky.
De acuerdo con los estimados, las inundaciones se extienden por
algo más de un millón y medio de kilómetros cuadrados, una
superficie similar a la de Francia y Alemania unidas.