Todas las empresas chinas dedicadas a la elaboración de lácteos
deberán actualizar el certificado de calidad de los productos para
su comercialización este año, anunciaron hoy entidades reguladoras.
Esta medida busca garantizar la seguridad en la industria,
explicó Zhi Shuping, director de Administración General de
Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena, en una conferencia
de trabajo en esta capital.
Las compañías que no logren obtener el referido certificado,
acreditativo del cumplimiento de los estándares requeridos para el
uso de sus productos en el mercado, deberán suspender la
fabricación, añadió.
Uno de los ejes centrales del plan quinquenal 2011-2015 del
gobierno chino es precisamente reforzar la seguridad alimentaria,
para garantizar una nutrición adecuada a la población, informó
Prensa Latina.
En ese sentido aplica una supervisión más estricta y destina más
recursos para el control de la calidad de los productos
alimenticios, según precisaron fuentes del ministerio de salud.
También introdujo medidas para la evaluación de riesgos y alerta
temprana ante posibles problemas en ese campo.
Con estas medidas las autoridades también se proponen fortalecer
la credibilidad de un sector afectado en 2008 por un caso de
contaminación de leche infantil con melamina que causó la muerte de
seis niños y enfermó a más de 300 mil.