El escándalo desatado por el antidiabético Mediator, asociado a
incalculables muertes, puso en duda la seguridad del sistema de
medicamentos en Francia, según profesionales de la salud que
demandaron una reforma urgente del mismo.
Declive de la investigación, falta de autonomía de autoridades
encargadas de evaluar los productos, conflictos de intereses de
expertos y farmacovigilancia controlada por las firmas, son algunas
de las deficiencias que denunció el Sindicato de Médicos
Generalistas (SMG) en un comunicado.
En el texto dirigido al Ministerio de Salud se citó nuevamente el
Mediator recomendado para el tratamiento de diabéticos con
sobrecarga ponderal y también para la obesidad.
El SMG deploró que tantos años de alerta sobre los peligros
asociados al fármaco, relacionado con la muerte de entre 500 y dos
mil personas por hipertensión arterial pulmonar y problemas en las
válvulas cardíacas, pasaron desapercibidos para todos.
Añadió que la injerencia de intereses extranjeros ajenos a la
salud de los pacientes se siente en cada etapa de desarrollo del
medicamento y en los cuidados en general.
El Médiator es un escándalo, pero desgraciadamente no es aislado,
indicó el texto que citó el Staltor (cérivastatine), Vioxx (rofécoxib),
Acomplia (rimonabant), Avandia (rosiglitazone).
Numerosos fármacos fueron retirados del mercado estos últimos
años por efectos indeseables de una gravedad desproporcionada en
relación con los beneficios que aportaban a los pacientes, agregó el
SMG.
Por su parte, el médico y director de la revista médica Prescrire,
Bruno Toussaint, señaló que el sistema de medicamentos existente en
Francia no es beneficioso para el paciente.
De acuerdo con el especialista, el método actual crea confusión
al intentar hacer creer la superioridad del nuevo fármaco y alimenta
el déficit del Seguro enfermedad que debe reembolsar estos nuevos
productos, a menudo más costoso que los ya existentes en el mercado.
La revista Prescrire alertó esta semana sobre los peligros
vinculados a tres fármacos recetados actualmente en Francia. En su
edición de enero la publicación especializada solicitó la retirada
de la comercialización del vasodilatador Buflomédil, el
antiinflamatorio Nimesulide y el anticancerígeno Vinflunine.
Según la revista, el beneficio terapéutico del Buflomédil no está
demostrado y puede generar efectos neurológicos y cardiacos
indeseables graves.
En el artículo se mencionó que entre 2007 y 2009 la Agencia de
Seguridad Sanitaria (Afsapps) refirió en varias decenas de casos
secuelas graves y hasta letales.
¿Cuántas víctimas son necesarias a las farmacéuticas concernidas
o a la Afsapps para retirar el medicamento del mercado?, lanzó como
interrogante el texto, informó Prensa Latina.