WASHINGTON.—
El número de pobres en Estados Unidos es superior en varios millones
de lo que se pensaba, ya que una de cada seis personas, muchas de
ellas mayores de 65 años, vive en la pobreza debido al alza de los
costos médicos y de otros rubros, según cifras preliminares del
censo difundidas hoy.
Al mismo tiempo, los créditos impositivos, los subsidios
alimenticios y otros programas oficiales ayudaron a garantizar que
la tasa de pobreza no aumentara aún más durante la recesión del
2009, el primer año en funciones del presidente Barack Obama.
Bajo una nueva fórmula del censo, la pobreza total en el 2009 era
del 15,7%, equivalente a 47,8 millones de personas. La tasa oficial
difundida por la oficina del censo en septiembre era de 14,3%, o
43,6 millones.
Bajo la fórmula nueva, los estadounidenses mayores de 65 años en
todos los grupos demográficos experimentaron el mayor aumento en la
pobreza, que se duplicó al 16,1%. La pobreza también aumentó entre
los adultos en edad laboral, de 18 a 64 años, así como entre los
blancos e hispanos. Los niños, los negros y las parejas no casadas
mostraban menor probabilidad de pobreza, según la nueva medición.
Debido a nuevos ajustes a las variaciones geográficas del costo
de la vida, las regiones oeste y noroeste mostraron la mayor
proporción de pobres: casi uno de cada cinco en el oeste.
La nueva medida no reemplaza la tasa oficial de pobreza, pero
será publicada junto con la cifra tradicional como "complemento"
para que los organismos federales y estatales elaboren políticas
antipobreza.
Los economistas desde hace mucho tiempo critican la medida
oficial porque solo incluye los ingresos antes del pago de
impuestos, y no tiene en cuenta los gastos médicos, de transporte y
laborales.