Con este programa, integrado por 28 filmes, el ICAIC recuerda a
realizadores, guionistas y actores que sufrieron persecución en
tiempos de la Guerra Fría, acosados por el Comité de Actividades
Antinorteamericanas y el senador Joseph McCarthy a mediados del
siglo pasado, y llama la atención acerca de los riesgos que corren
los intelectuales y artistas que asumen con honestidad
responsabilidades cívicas en un país donde el más rancio
conservadurismo, hoy día atrincherado en el llamado Tea Party,
ejerce una decisiva influencia ideológica.
El ciclo abre en La Habana con Ambiciosa (1947), de Otto
Preminger, y Dos mulas para la Hermana Ana (1970), de Don
Siegel. Los autores de ambos guiones, Ring Lardner Jr. y Albert
Maltz, respectivamente, figuran en la lista de acusados conocida
como Los Diez de Hollywood.
En ese caso estuvieron implicados, además, los escritores Dalton
Trumbo, Alvah Bessie, Lester Cole, John Howard Lawson, Samuel Ornitz
y Adrian Scott, y los directores Hebert Biberman y Edward Dmytryk.
Al negarse Lardner y Maltz, como los otros, a cooperar con la
infame maniobra del comité mccarthysta, fueron sometidos a un
proceso judicial y encarcelados por un año. Tras recuperar la
libertad, Lardner no apareció más en los créditos de los guiones que
escribió. Veintitrés años después de su interdicción, Maltz solo
pudo firmar con su nombre Dos mulas para la Hermana Ana.
La cacería de brujas no tuvo límites. A lo largo del ciclo el
público podrá revisitar el clásico Casablanca, de Michael
Curtiz, pero debe saber que uno de sus libretistas, Howard Koch,
merecedor del Oscar al Mejor Guión de 1944, tuvo que proseguir en
los cincuenta su carrera en Gran Bretaña —como lo hizo también el
excelente director Joseph Losey, de quien se verá El criminal—
debido a que la Warner lo expulsó de su nómina simplemente porque el
hombre manifestaba simpatías hacia la Unión Soviética.
Y cuando los espectadores vuelvan a disfrutar la inquietante
fábula que plantea Cocoon —aquellos viejitos que descubrieron
la fuente de la juventud en aguas energizadas por seres
alienígenas—, sabrá que uno de ellos, Hume Cronym (en el papel de
Joe Finley) alguna vez fue productor y resultó despedido, luego de
que el FBI lo acusara de haber empleado en sus filmes a actores
sindicados como comunistas.