¡Ese maestro será como un héroe al que su pueblo no olvidará!

¿Quién era este joven?

Era un hombre joven de 18 años que solo conocía del sudor honrado, que solo conocía de la pobreza, que solo conocía del sacrificio; era un joven humilde, y un joven negro, por lo cual conoció también de la discriminación cruel e injusta; era pobre, era negro y era maestro. He ahí las tres razones por las cuales los agentes del imperialismo lo asesinaron; era joven, era negro, era maestro; era pobre y era obrero. He ahí dos razones más por las cuales los agentes del imperialismo lo asesinaron [¼ ]

Ese maestro, que murió cruelmente asesinado, no será como una luz que se apague, será como una llama de patriotismo que se enciende. ¡Ese maestro después de muerto seguirá siendo maestro! (APLAUSOS); ¡ese joven asesinado seguirá siendo eternamente joven!; ¡ese hombre del pueblo, humilde, y negro, de los que han padecido el hambre y la discriminación, y que reaccionó queriendo ser maestro, reaccionó queriendo enseñar, ese obrero, que trabajaba por el día y estudiaba por la noche, quedará como símbolo imborrable y como ejemplo de nuestro pueblo, como héroe que murió cumpliendo el deber, como maestro que estaba allí enseñando desde antes del día de reyes, como revolucionario que supo cumplir, que fue con sus libros a enseñar sin importarle el riesgo, ese maestro será como un símbolo, ese maestro será como un héroe al que su pueblo no olvidará!

(Fidel, sobre Conrado Benítez en el acto de graduación de los maestros voluntarios, el 23 de enero de 1961).

 

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