El sistema de salud checo enfrentará en breve una aguda crisis
como consecuencia del éxodo masivo de miles de médicos,
insatisfechos por las pésimas condiciones económicas y laborales en
las cuales trabajan, reportó Prensa Latina.
Según informa hoy Radio Praga, los profesionales del sector
iniciaron en marzo pasado una campaña de presión contra el Gobierno
para que se atiendan sus solicitudes de aumentos salariales
presentadas desde hace dos décadas.
El líder de los sindicatos médicos de República Checa, Martin
Engel, considera ofensiva e irresponsable la postura del ministro de
Salud, Leo í Heger, quien comparó la situación surgida con una
catástrofe imprevisible.
En el marco de la campaña, denominada Gracias, nos vamos, ya
presentaron la renuncia tres mil 650 facultativos de los 16 mil
registrados en el país. Se espera que la cifra supere los tres mil
800, precisó la fuente.
La peor situación se registra en la región checo-morava, donde
renunció casi el 60 por ciento de los galenos.
Heger subrayó que en caso de necesidad el Gobierno decretará
estado de emergencia, término aplicado en el país en condiciones de
catástrofes naturales.
Con esa medida, el ministro trata de obligar a los médicos a
volver a los hospitales de ciertas regiones donde los pacientes
quedarían sin atención por la falta de personal especializado.
En caso de decretar estado de emergencia, los galenos deberían
regresar a sus puestos de trabajo por un lapso de hasta 30 días; de
lo contrario pagarían multas de hasta dos mil euros.
Los directores de los principales centros sanitarios del país se
reunirán el próximo viernes con Heger, para buscar solución a la
situación que amenaza con colapsar el sistema de salud checo.