El Consejo de Seguridad realizará hoy consultas a puertas
cerradas sobre la crisis en Costa de Marfil después del fracaso de
las gestiones mediadoras de varios jefes de Estado africanos.
La situación marfileña aparece en la agenda de trabajo de la
primera sesión de ese órgano en el 2011, de acuerdo con un anuncio
distribuido anoche en la sede de la ONU.
El Consejo está integrado por Estados Unidos, Francia, Reino
Unido, Rusia y China (todos con categoría de permanentes y derecho a
veto) y Brasil, Líbano, Nigeria, Gabón, Bosnia y Herzegovina,
Colombia, Suráfrica, India, Portugal, y Alemania.
Estos cinco últimos se estrenan hoy como miembros temporales para
el período 2011-2012.
Las consultas fueron convocadas con carácter privado poco después
que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, manifestó
ayer su decepción ante la falta de resultados de las acciones
internacionales emprendidas para solucionar el conflicto.
Esos movimientos estuvieron a cargo de los presidentes Yayi Boni
(Benin), Pedro Pires (Cabo Verde) y Ernest Bai Koroma (Sierra Leona)
y el primer ministro Raila Odinga (Kenya).
Según el portavoz de la ONU, el titular de la organización
mundial estima que la gestión de los enviados de la Unión Africana (UA)
y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental no produjo
los resultados deseados.
Los emisarios lograron que el mandatario saliente marfileño,
Laurent Gbagbo, aceptara negociar una salida pacífica a la crisis
que estalló a raíz de la segunda ronda de los comicios
presidenciales del 28 de noviembre.
Pero Alassane Ouattara, proclamado ganador de esa contienda por
la Comisión Electoral Independiente y desconocido por Gbagbo, quien
persiste en mantenerse en el poder, rechazó la oferta de diálogo de
su rival y le reclamó que abandone el poder.
Ouattara cuenta con el respaldo de la ONU, la UA, la Unión
Europea y varios países, entre ellos Francia y Estados Unidos, y se
encuentra instalado en un hotel de Abiyán protegido por los cascos
azules de la ONU.
Hace dos semanas, el Consejo de Seguridad prorrogó la permanencia
de los cascos azules de la ONU en Costa de Marfil y advirtió sobre
posibles sanciones selectivas contra quienes amenacen el proceso de
paz y reconciliación nacional, reportó Prensa Latina.