Seis
muertos por tiros de sus oficiales en menos de un año en un barrio
segregado de Miami, de apenas 10 000 residentes, no estremecen al
jefe de Policía de Miami, Miguel Expósito, quien defendió el lunes
su departamento: "los policías tienen que defenderse", dijo al
admitir que se teme una explosión social en reacción a los últimos
acontecimientos.
Al contestar al alcalde Tomás Regalado, quien alertó que existe
una posibilidad de motines en los barrios marginados como en los
años ochenta, Expósito pidió calma a la población de Overtown en una
entrevista con la prensa local.
"No nos gusta tener que matar a alguien para defender la vida de
otra persona, o a nosotros mismos, pero los policías tienen que
defenderse", dijo Expósito sin esperar que se esclarezcan las
circunstancias de la muerte de la última víctima de su personal.
Hasta ahora, los incidentes raciales de Overtown han sido
totalmente silenciados por la llamada gran prensa estadounidense y
los portavoces de la comunidad afroamericana no han tenido derecho a
más que unas pocas líneas en la ultraconservadora prensa local.
En la noche del primero de enero, un agente SWAT de Expósito mató
a tiros a un "sospechoso", Lynn Weatherspoon, un afroamericano de 27
años, en el barrio de Overtown, cuando su patrulla irrumpió en un
vehículo sin identificación oficial en las calles de la zona, donde
se suele disparar con pistolas al aire para celebrar.
Testigos afirman que el hombre, padre de dos hijos, se puso a
correr cuando vio llegar los vehículos de policía y que un oficial
SWAT lo ametralló "a sangre fría".
La policía afirma que la víctima tenía una pistola. Sin embargo,
el historial policiaco de Miami comporta numerosos incidentes donde
oficiales "plantaron" armas en la escena de un incidente después de
un tiroteo fatal.
Un agente SWAT de 26 años de edad, Maurice Sodre, disparó con su
arma de asalto, matando a Weatherspoon y cubriendo con decenas de
disparos a una casa.
"¿Cómo puede ser que le dispararon en la espalda si sacó un arma
de fuego frente a todos ustedes?", dijo la hermana de Weatherspoon,
Cece. "Ustedes le dispararon en la espalda. Ustedes no recibieron
disparo frontal alguno¼ ".
El trágico incidente provocó una manifestación de la población el
sábado por la noche en esa localidad.
La muerte de Weatherspoon fue la primera en el 2011, mientras en
el 2010 agentes de Expósito mataron a cinco personas sin que se
conozcan hasta ahora los resultados de las investigaciones en
ninguna de estas muertes.
En julio, la policía de Miami mató a otro sospechoso, DeCarlos
Moore, y un portavoz del sindicato de la policía dijo entonces que
los oficiales pensaron equivocadamente que las gafas de sol de Moore
eran un arma de fuego cuando las sacó de su coche. Moore no estaba
armado.
Tres muertes a tiros a mano de la policía ocurrieron solo en el
mes de agosto:
· El 11 de agosto, Joeell Lee Johnson, un menor de 16 años, fue
baleado por el agente Ricardo Martínez en una supuesta operación
contra robos.
· El 14 de agosto, Gibson Junior Belizaire, de 21 años, murió en
un tiroteo con la policía, relacionado con una pelea familiar.
· El 20 de agosto, Tarnorris Tyrell Gaye, de 19 años, fue
ejecutado por el agente Martínez y un agente federal cuando, según
la policía, apuntó a oficiales "con una escopeta mientras montaba
bicicleta".
Expósito afirma que la Policía ha terminado las pesquisas en unos
casos pero que la Fiscalía no ha concluido su trabajo.
Por su parte, el alcalde Regalado ha informado que los líderes
afroamericanos y familiares de Weatherspoon fueron a preguntarle por
qué el equipo SWAT de Expósito se encontraba en Overtown y no en "La
Pequeña Habana" donde no patrulló.