Si en Río de Janeiro’07 los antillanos revalidaron en recia
batalla el segundo lugar general que ostentan desde Cali, Colombia
1971, en la próxima edición la porfía por mantener esa posición se
hará más fuerte, a tenor de la última actuación de Brasil y sin
perder de vista que México tratará de aprovechar al máximo su
condición de sede.
La cita carioca exhibió como saldo un importante ascenso de los
locales en la tabla de valores, quienes desde comienzos del 2005
aceleraron el proceso de impulso al deporte no solo para cristalizar
objetivos superiores en los Panamericanos, sino también en los
Juegos Olímpicos de Beijing’08 y en compromisos posteriores.
Como expresión de sus posibilidades, los sudamericanos, con la
mayor delegación presentada jamás desde la creación de estos eventos
continentales en 1951, compuesta por 286 mujeres y 373 hombres,
optaron por los 332 juegos de medallas puestos en disputa en la
pasada lid cuatrienal organizada a domicilio. La progresión es
palpable: 25 lugares de honor en Winnipeg’99; 29 en Santo Domingo’03
y 52 en Río de Janeiro.
Tal como lo vaticinara Carlos Arthur Nuzman, titular del Comité
Olímpico Brasileño, el Gigante del Sur desbancó a Canadá (tercer
lugar de todos los tiempos) al superarlo 52 medallas de oro por 39,
para pegarse peligrosamente a Cuba, que concluyó con 59 títulos. Ya
en Santo Domingo’03, Brasil y Canadá habían empatado a 29 preseas
doradas, pero los segundos conservaron su tercer escaño gracias a
sumar más galardones plateados: 57 por 40. En Río, los locales
trabajaron para 52-40-65, por 39-44-55 los norteños.
El avance experimentado por el deporte brasileño es un reflejo
fiel de lo logrado en estos años de gobierno de Luiz Inácio Lula da
Silva, labor que se ha comprometido a continuar su sucesora Dilma
Rousseff en todas las esferas de la vida nacional. Y no ha de ser de
otra manera, si atendemos a que los auriverdes también asumieron el
compromiso de organizar la Copa Mundial de Fútbol del 2014 (en
varias ciudades) y los Juegos Olímpicos del 2016, precisamente en
Río de Janeiro.
Si bien Estados Unidos ha mantenido el primer peldaño en los
Panamericanos, la rivalidad entre Brasil, Cuba y Canadá en
Guadalajara aparecerá como el plato fuerte a la hora de discutir los
escalones del segundo al cuarto, en una confrontación que se propone
reunir nuevamente a los 42 países integrantes de la Organización
Deportiva Panamericana (ODEPA).
Los mexicanos, quienes entran en el nuevo año enfrascados en la
terminación de obras complejas como la Villa Panamericana, ya
anunciaron que efectuarán cerca de 30 competencias preliminares para
probar la funcionalidad de los escenarios para Guadalajara’11.
Aparejado a ello, es lógico que aspiren a superar los 18 títulos
ganados en el 2007 con los cuales refrendaron el quinto escaño
conseguido en República Dominicana’03, en esta última oportunidad
asediados por Colombia (18) y Venezuela (11).
Ninguna de estas posibilidades de que mejoren las actuaciones de
los rivales son ajenas al movimiento deportivo cubano, que desde
meses atrás prepara a sus atletas, ganando clasificaciones en
distintas disciplinas, y que acometerá los eventos por venir con la
decisión de integrar una delegación de altos quilates.
Una vez más los jóvenes de nuestro país llevarán a la hermana
nación mexicana su espíritu de fraternidad, enarbolando sus
principios del juego limpio, conocedores de que Guadalajara’11
representa el reto más difícil que en el ámbito panamericano hayan
enfrentado: mantener el segundo lugar conquistado desde Cali’71.