SANTIAGO DE CUBA.— Roberto Nápoles, quien a sus 99 años de edad
era considerado el músico activo más longevo de Cuba, fue sepultado
el lunes en esta ciudad, en medio de una fervorosa despedida
popular.
Llamado el Rey del Contrabajo, Nápoles falleció el domingo
último cuando le faltaban sólo cuatro meses para cumplir los 100
años.
Desde su casa en el reparto Los Hoyos, partió el cortejo fúnebre,
luego de que le rindieran honores la población, personalidades de la
cultura y dirigentes del territorio.
A Nápoles, nacido el 29 de abril de 1911, se le vincula en
particular con la Orquesta de Chepín-Chovén, una de las más sólidas
agrupaciones de la música tradicional cubana de todos los tiempos,
de la que fue creador en los años cuarenta, pero también tuvo un
largo paso por el panorama musical de la Isla.
Su larga trayectoria artística le permitió compartir con músicos
como Dámaso Pérez Prado, Isolina Carrillo, Blanquita Amaro, Boby
Capó, Orlando Contreras, y Miguel Ángel Ortiz, entre muchos otros,
tanto en Cuba como en el exterior. A un llamado del Comandante de la
Revolución Juan Almeida, Nápoles fue de los que rescató en 1972 la
Orquesta Chepín-Chovén, hasta que en 1986, ya jubilado, retorna a la
Estudiantina Invasora, donde se mantuvo prácticamente hasta los
últimos años de su vida.