El Jefe de Gabinete argentino, Aníbal Fernández, acusó a grupos
trotskistas y medios de comunicación de incentivar los disturbios
ocurridos el pasado jueves en la estación de trenes de Constitución,
reporta Prensa Latina.
En declaraciones radiales, Fernández afirmó que los incidentes
violentos en la terminal buscaban perjudicar la gestión del Gobierno
y los atribuyó a medios y partidos opositores.
Según el funcionario, la Administración argentina conocía la
intención de algunos grupos de provocar disturbios en la localidad
de Constitución y responsabilizó al Partido Obrero (PO) y al ex
presidente Eduardo Duhalde.
El PO (trotskista) negó las denuncias de Fernández, al igual que
Duhalde, quien en entrevista a una radioemisora consideró injustas
las acusaciones oficiales.
Las declaraciones del Jefe de Gabinete reafirman las realizadas
el pasado viernes por el ministro argentino del Interior, Florencio
Randazzo, quien también atribuyó los sucesos a figuras de la
oposición.
En la noche del 23 de diciembre, la cancelación del servicio de
trenes a causa de una huelga ferroviaria provocó una revuelta en la
terminal de Constitución, con saldo de una veintena de heridos y
cerca de 30 detenidos tras enfrentamientos con la policía.
Los incidentes en la estación se sumaron a otros ocurridos la
semana anterior por ocupaciones ilegales de terrenos en las
localidades de Villa Lugano y Villa Soldati en esta capital.
Desde entonces, el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández y
figuras de la oposición se responsabilizan mutuamente por los
disturbios.