Miradas jóvenes puestas en el campo

José Antonio Torres

Conferirles prioridad a las especialidades de corte agrario y forestal figura dentro de la estrategia docente que signa la Enseñanza Técnico-Profesional (ETP) en zonas rurales y montañosas de la provincia de Santiago de Cuba.

Los jóvenes se preparan para trabajar a pie de surco. Su aporte será decisivo para obtener aquí las 60 000 toneladas de productos agrícolas que demanda la provincia de otros territorios.

El propósito estriba en formar la fuerza calificada que requieren los quehaceres de la sierra y el campo, marcados por el éxodo y la pérdida de oficios; también en hacer conciencia sobre la importancia del incremento de la producción para el bienestar de la sociedad y comunidades campesinas.

De ahí que durante el último trienio se ampliara la matrícula en ramas que deciden la economía. Técnicos en veterinaria, fitosanitarios, agrónomos, obreros calificados, economistas y otras especialidades figuran dentro de los planes de estudio.

Fotos del autorLos planes de estudio hacen hincapié en la formación integral de los futuros profesionales.

Este paso despierta una favorable respuesta en los jóvenes. Para materializarlo, nueve Politécnicos Agropecuarios y 35 centros mixtos rectorean los estudios de estas carreras.

Rafael Darío Pacheco, director provincial de Educación, explicó que más de 200 aulas especializadas funcionan en granjas estatales, UBPC, CCS, CPA, vaquerías, casas de cultivo y otras dependencias de la agroindustria local.

"La instrucción docente está dirigida a las 33 especialidades que demandan fuerza de trabajo o requieren de una renovación a corto plazo. Un esfuerzo significativo realizamos en la formación de especialistas en maquinaria cañera y producción de azúcar. Estrategias similares desplegamos en Guamá, Segundo y Tercer Frente, pilares de la obra educacional emprendida en la Sierra Maestra.

"No obstante, lo más importante es que la familia comprende la necesidad de concentrar esfuerzos en la tierra y que los jóvenes interiorizan este proceso, desafío que enfrentamos en el orden laboral y la formación pedagógica."

Santiago Pérez Ferreiro, jefe de la Enseñanza Técnico-Profesional en la provincia, confirmó que en la actualidad se forman 1 546 técnicos de nivel medio en agronomía y 567 obreros calificados. Atrás queda la etapa en que desaparecieron las especialidades agrarias.

"La ubicación es un tema resuelto y contrasta con otros periodos en los que de 5 000 egresados, más de 2 000 fueron vinculados a labores que nada tenían que ver con su formación.

"Ampliar los nexos con los centros de producción, que ayudan con información actualizada y experiencia, es una herramienta de insustituible valor para enfrentar las problemáticas con la bibliografía. Además, los alumnos de tercer y cuarto año trabajan a tiempo completo en la producción."

ENSEÑANZA A FLOR DE SURCO

Los estudiantes del Instituto Politécnico Agropecuario (IPA) Guillermo Granados, de Contramaestre, andan con el corazón seducido por el campo. Este es el resultado de una estrategia educativa, diseñada para resolver —definitivamente y en el menor tiempo posible— nuestras deficiencias productivas y alimentarias.

Arnulfo Góngora, director de la institución (referencia nacional dentro de esta Enseñanza), declaró que unos 6 000 egresados con una alta calificación laboran en programas agropecuarios. Este es el único politécnico de la provincia, asegura, que entremezcla la Agronomía con la Zootecnia y Veterinaria.

Módulos pecuarios, ovino caprino, cunícola, de maquinaria agrícola, avícola, de riego, silvicultura, lombricultura, agroecología, porcicultura y biofertilizantes, inciden en la formación vocacional y ratifican la vinculación estudio-trabajo como principio rector de la pedagogía cubana.

Francisco Ojeda, director municipal de Educación, explicó que la producción de viandas, hortalizas y vegetales, el desarrollo del plátano y la yuca, el programa citrícola, el manejo integral de las minindustrias y otras muchas aristas son explicadas en detalle a los estudiantes para su formación integral.

"Un claustro de 96 profesores, de ellos 12 Máster en Ciencias Pedagógicas, se encarga de la formación del estudiantado, que encuentra en empresas como Laguna Blanca y América Libre ejemplos para enfrentar y resolver los problemas que limitan el avance de la producción agrícola santiaguera."

Para Ernesto y Yamila, estudiantes de Agronomía, las aulas anexas son un instrumento insustituible para evaluar y replantear los obstáculos de la agricultura para ser sostenible, rentable y competitiva.

En tanto Ricardo y Benigno, que se forman como veterinarios, reconocen que los planes de estudio demuestran sobre la base de elementos prácticos que la empresa socialista puede y tiene que ser eficiente cumpliendo los planes, eliminando los gastos sin respaldo productivo y dando una oportuna expresión de eficacia en cada puesto de trabajo.

LOS BENEFICIADOS OPINAN

William Hernández, delegado provincial del Ministerio de la Agricultura (MINAGRI), destacó que los IPA contribuyen a quebrar el mito de la infertilidad de las tierras santiagueras, cuya contribución incide de forma paulatina en la calidad y variedad de las ofertas que demandan las 110 placitas, 27 mercados y más 300 000 hogares del territorio.

Jorge Cruz y Noralia Jústiz, dos de los padres consultados, coincidieron en que orientar la formación de sus hijos hacia estas actividades es tan útil como necesario, pues se convierten en protagonistas de cuantas transformaciones hacen falta acometer; lo que no quiere decir que no existan contradicciones a superar, sobre todo lo que entorpece la labor agrícola.

 

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