La notable disminución de la tasa de mortalidad infantil,
constituye uno de los principales logros sociales de la provincia
cubana de Las Tunas durante la primera década del presente siglo, a
punto de finalizar, reporta la AIN.
Ubicada a unos 670 kilómetros al este de La Habana, Las Tunas
reportaba hace apenas dos décadas alrededor de 13 menores de un año
fallecidos por cada mil nacidos vivos.
Esa situación desfavorable comenzó a revertirse progresivamente,
y en los primeros nueve años del siglo XXI se han registrado tasas
incluso inferiores a las alcanzadas por Cuba a nivel nacional.
En 2001 ya se logró un índice de 5,7 decesos por cada mil
nacimientos, y en 2008 la cifra se redujo hasta apenas 2,7, la más
baja tasa en la Isla.
La labor de los obstetras y pediatras en el sistema de atención
primaria fue un factor determinante en el avance de Las Tunas en la
tarea, además de la dedicación de los especialistas de las salas de
terapia intensiva de los hospitales pediátricos de Las Tunas y
Puerto Padre.
Influyeron igualmente el ingreso previo de las gestantes con
algún factor de riesgo en los 18 hogares maternos existentes en los
ocho municipios tuneros, y un eficaz trabajo en las salas de
neonatología.
La doctora Viviana Gutiérrez, directora del Programa
Materno-Infantil en Las Tunas, dijo a la AIN que también son
significativos los indicadores de mortalidad preescolar (de uno a
cinco años) y escolar (de cinco a 15), que este año reportan sólo
2,3 y 1,7 decesos por cada mil, respectivamente.
Cuba ha registrado en la década que finaliza tasas que fluctúan
entre 6,5 por cada mil nacidos vivos (2002) y apenas 4,7 en 2008, lo
que la ubica al nivel de las naciones desarrolladas del planeta y a
la cabeza de los países del llamado Tercer Mundo, según datos
oficiales publicados en el sitio digital INFOMED.
Un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia,
publicado por la Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio
de Salud Pública, indica que Cuba logró en 2009 una tasa de
mortalidad infantil de sólo 4,8 por cada mil nacimientos, y en el
continente americano fue escoltada por Canadá y Estados Unidos, con
indicadores de seis y siete, por ese orden.