Cerca de 20 personas fueron reportadas este jueves como
desaparecidas tras una avalancha de tierra que sepultó varias
viviendas rurales del municipio de Rionegro, en el departamento de
Santander.
Según las autoridades, el alud se presentó anoche en el caserío
La Ceiba, ubicado a una hora del casco urbano de Rionegro, reporta
Prensa Latina.
El comandante de la Policía del departamento, coronel Mario
Aurelio Pedroza, dijo que el lodo cayó sobre varias casas y al
parecer una veintena de personas se encontraban en el lugar sin que
se hayan podido encontrar.
No obstante, Pedroza advirtió que todavía no existe una cifra
confirmada de posibles víctimas.
Acorde con datos divulgados por el Comité de Prevención y
Atención de Desastres de Santander, las fuertes lluvias en la región
dejan por el momento cuatro personas muertas, más de 20
desaparecidos y dos mil 400 familias damnificadas.
A ello se añade 97 casas destruidas, 302 viviendas averiadas,
ocho carreteras afectadas, tres puentes colapsados y el cierre total
e indefinido de las vías a la Costa Atlántica y a Barrancabermeja.
Este desolador panorama en el departamento podría empeorar, pues
aún no se reportan los datos de veredas alejadas.
De ahí que las autoridades estimen que la cifra de damnificados
podría superar las 20 mil personas en la región, agravando la
situación social y el drama humanitario.
En tanto, helicópteros del Ejército y la Policía continúan con la
evacuación de personas atrapadas en las montañas de la zona, que
perdieron sus viviendas y fincas.
Este año Colombia ha sufrido las lluvias más intensas de las
últimas décadas, potenciadas por el fenómeno climatológico de La
Niña sobre el océano Pacífico.
A nivel nacional el impacto de las precipitaciones asociadas a la
temporada invernal arroja hasta el momento un saldo de 287 muertos,
267 heridos y más de dos millones de damnificados.
Las regiones en peor situación son Bolívar, Magdalena, Atlántico,
La Guajira, Córdoba, Sucre y Cesar, en el norte; Chocó y Antioquia,
en el noroccidente; y Valle del Cauca, en el occidente del
territorio.
En tanto, el Gobierno calcula que la atención de los desastres
dejados por las lluvias costará más de cinco mil millones de
dólares.