Londres.—
La policía británica fue acusada de violar los derechos elementales
de miles de jóvenes que en días pasados protestaron contra el recién
aprobado aumento del arancel universitario, trascendió aquí.
Una demanda interpuesta por abogados que representan a cinco de
los manifestantes acusan a la Policía Metropolitana de Londres de
emplear tácticas abusivas para contener el avance de los
inconformes.
Scotland Yard deberá responder a las acusaciones por violar la
convención europea de derechos humanos durante las protestas contra
la polémica reforma educativa promovida por el gobierno de David
Cameron.
La denuncia apunta a los cordones policiales que mantuvieron
retenidos durante horas a los jóvenes en la calle y bajo
temperaturas de congelación sin permitirles salir ni para hacer sus
necesidades básicas.
A raíz de las manifestaciones que derivaron en violentos choques
entre agentes y manifestantes fueron detenidas más de 180 personas,
la mayoría estudiantes de entre 17 y 25 años sin historial
delictivo.
Los universitarios, apoyados por profesores y sindicatos,
advirtieron que organizan nuevas protestas en rechazo a las reformas
impuestas por la actual administración al sistema educativo.
El Parlamento aprobó una legislación que a partir de septiembre
del 2011, triplica las tasas universitarias y elimina la ayuda a
familias con menos recursos, quienes difícilmente puedan enviar a
sus hijos a la universidad.