Calíbán Teatro, una de las agrupaciones que se distingue sobre
las tablas santiagueras por el elevado lirismo de sus puestas,
arriba hoy al aniversario 24 de su fundación, tras el reciente
estreno de la obra Quijotísimo.
Nacido con un grupo proveniente del Cabildo Teatral Santiago
-protagonista del rescate y enriquecimiento del teatro popular en
Cuba-, volvió a la interpretación de los clásicos nacionales y
universales para darle un giro renovador al quehacer teatral de la
ciudad.
La narrativa oral, la poesía y la música se funden desde 1986 en
el trabajo del elenco construyendo su discurso sobre personajes y
obras que han marcado hitos en las letras y la dramaturgia.
Así, del histrionismo de sus actores hasta los escenarios han
llegado Buesa, el poeta; Yepeto, Hamlet, Jacques Hippolite, y ahora
el hidalgo de la figura enjuta y Sancho Panza, para ofrecer
entramados atractivos y con guiños sobre la identidad de la Isla.
La versión del original de Miguel de Cervantes y Saavedra,
historia que resulta elogio de la fidelidad, el optimismo y la
justicia en tono de farsa, regala al público un espectáculo
simpático, ingenioso y con muchos recursos nacidos de la agudeza de
los integrantes del grupo.
Maquillaje, máscaras, la escenografía y la música acercan el
entramado al público, bajo la dirección artística de Ramiro Herrero
y Orlando González.
Alma máter de Carlos Padrón, Dagoberto Gainza, Nancy Campos y
Ruth Escalona, entre otras glorias de la actuación en Cuba, Calibán
ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su aporte al
desarrollo de la cultura nacional desde las tablas, la acción
comunitaria y la enseñanza del arte dramático.