China puso hoy en órbita el séptimo satélite de navegación Beidou
que formará parte de su red de posicionamiento global llamada
Compás, la cual, una vez completa, incluirá 35 de esos ingenios.
La nave despegó en la madrugada de este sábado a bordo de un
cohete portador Larga Marcha 3A desde el Centro de Lanzamiento de
Xichang, en la suroccidental provincia de Sichuan, informaron medios
de prensa locales.
El nuevo satélite se sumó a otros seis, cuatro de los cuales
fueron puestos en órbita este año.
China tiene como objetivo con su Sistema de Posicionamiento
Global (GPS, por sus siglas en inglés) proporcionar servicios de
navegación a regiones de Asia Pacífico a partir del 2012 y de
comunicación en todo el orbe a partir del 2020, informó Prensa
Latina.
Con importantes beneficios económicos y sociales, el país utiliza
hoy esta tecnología en cartografía, telecomunicaciones, pesca,
tráfico, medio ambiente, planificación urbana y seguridad pública,
entre otras muchas áreas.
Según expertos, la constelación satelital también impulsará el
avance en tecnologías de la información.