El presidente paraguayo, Fernando Lugo, ratificó hoy la vocación
integracionista de la política exterior de su Gobierno, basada en el
respeto del derecho internacional, la soberanía, la
autodeterminación y la paz.
Lugo
afirmó que se trata de una política exterior comprometida firmemente
con el desarrollo político, social y económico del pueblo, pero
abierta también a valores comunes que los unen a otras naciones.
En un encuentro con el cuerpo diplomático acreditado en esta
capital, el jefe de Estado reiteró la convicción integracionista de
su Gobierno y la decisión firme de aportar al proceso de integración
regional.
Al respecto, agregó que buscará apuntalar la integración a través
de su trabajo durante la presidencia pro-témpore del Mercado Comun
del Sur (Mercosur), que asumirá en estos días.
Paraguay debe afrontar problemas que hacen a la soberanía, la
modernidad y a su inserción internacional consciente de la
importancia que tiene la integración de nuestros pueblos y la
imperiosa necesidad de promover un nuevo orden mundial basado en
exigencias humanitarias y la promoción internacional y de la paz,
subrayó.
El gobernante manifestó que, en el actual contexto, su país no
puede quedar aislado de todo este proceso, lo cual demanda una
participación activa en los debates internacionales, como lo acaba
de hacer en la recién finalizada Cumbre sobre Cmbio Climático de
Cancún, México.
Lugo remarcó que considera de vital importancia la participación
en aquellos foros regionales, donde se está avanzando en una agenda
común.
Este proceso de integración es una oportunidad histórica que abre
nuevas perspectivas, nuevos espacios de reflexión y debates para
compartir valores comunes, como el respeto a la soberanía, defensa y
consolidación de la institucionalidad democrática, la
autodeterminación de los pueblos, promoción y respeto de los
derechos humanos.
El mandatario expresó que la política exterior de su Gobierno
apunta a potenciar la soberanía, autodeterminación e integración,
cuyos ejes son la solidaridad, el dialogo, la cooperación y la
construcción de acuerdos.
Más adelante, reconoció que una política exterior es eficaz en su
proyección y acción cuando va acompañada de los cambios necesarios
en el plano interno, cambios, dijo, que deben responder a las
legítimas expectativas de los sectores más vulnerables de nuestra
sociedad.
Paraguay necesita de la solidaridad de todos y cada uno de
ustedes, de la cooperación internacional en función de las
prioridades socioeconómicas y las necesidades de un desarrollo
social sustentable, tendiente igualmente al fortalecimiento de sus
instituciones, subrayó.