La comisión gubernamental rusa para el transporte y las
comunicaciones aprobó la continuación de la polémica construcción de
una carretera a través del bosque de Jimki, en las afueras de Moscú,
reporta Prensa Latina.
Al anunciar el veredicto, el viceprimer ministro Serguei Ivanov
indicó que la decisión posee basamentos jurídicos, comerciales,
sociales y ecológicos para concluir la referida vía pagada, para la
cual será necesario talar 150 hectáreas de bosques.
Ivanov recordó que la construcción de la autopista fue aprobada
por varias instancias judiciales, incluida la Corte Suprema, aunque
los trabajos se paralizaron después que el presidente Dmitri
Medvedev ordenó realizar un análisis con todos los factores.
El vicejefe de Gobierno explicó que la indemnización que se
pagará por posibles daños ecológicos se incrementó a cuatro mil
millones de rublos (130 millones de dólares) y la tala de árboles se
compensara con la siembra de unas 500 hectáreas en otras zonas
boscosas.
Queremos que el bosque deje de ser un basurero e incrementar su
estatus ecológico al declararlo como zona protegida, lo cual implica
requisitos medioambientales adicionales para construir, afirmó
Ivanov.
El ministro ruso de Transporte, Igor Levitin, indicó que se
decidió extender hasta el centro de esta capital la autopista de 12
sendas, que va paralela a la importante carretera Moscú-San
Petersburgo y pasa cerca del aeropuerto capitalino de Sheremetievo.
Además, se instalarán barreras aislantes de ruido y se prohibirá
la construcción de comercios u otras instalaciones a lo largo de esa
vía.
La referida comisión, que asumió el papel de tomar un veredicto
respecto a la autopista, en lugar de la Cámara Social, presentará el
informe al Presidente, quien tomará la decisión final en ese caso.
Desde que en 2004 se aprobó la construcción de la carretera a
través del bosque de Jimki, los ecologistas ofrecieron tenaz
resistencia a una obra que ya se encuentra al 50 por ciento de su
realización y cuyos trabajos se reanudan el venidero 15 de enero.