El Consejo de Seguridad extendió por otros seis meses el mandato
de la fuerza de la ONU en Chipre y expresó preocupación por el lento
avance de las negociaciones intercomunitarias en esa isla
mediterránea, reporta Prensa Latina.
La prórroga de la misión, integrada por cerca de mil militares y
policías, más 40 civiles, fue decidida por 14 votos a favor y uno en
contra (Turquía) y concluirá el 15 de junio del próximo año.
En una resolución sobre el tema, el Consejo advirtió que en estos
momentos existe una singular oportunidad de lograr progresos
decisivos y llamó a los dirigentes de las comunidades turca y griega
de Chipre a impulsar las negociaciones.
El documento precisa que esas conversaciones deben buscar una
solución duradera, global y justa, basada en una federación
bicomunal y bizonal con igualdad política , según disponen
anteriores resoluciones del Consejo de Seguridad.
Asimismo, pide a ambas partes la elaboración de un plan práctico
para superar los principales desacuerdos existentes antes de una
reunión que sostendrán con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon,
en enero próximo en Ginebra.
El órgano escuchó un informe del titular de la organización,
según el cual las negociaciones sobre la cuestión chipriota están en
peligro y pueden zozobrar si no se logran acuerdos sustanciales en
todos los puntos antes de los actos electorales previstos.
La comunidad griega de Chipre realizará comicios parlamentarios
en mayo próximo y un mes después Turquía celebrará elecciones
legislativas.
El texto precisa que las diferencias existentes entre las partes
con respecto al tema de la propiedad permanecen irreconciliables y
llamó a acelerar el progreso hacia soluciones mutuamente aceptables
a los asuntos difíciles.
Los cascos azules de la ONU están en Chipre desde 1964 cuando
llegaron para frenar los choques intercomunitarios.
Más tarde, el contingente fue encargado de supervisar el alto al
fuego decretado tras los enfrentamientos armados de 1974 y la
división física de la isla del Mediterráneo.