MADRID.—
Enrique Morente Cotelo (Granada, 1942), fallecido este lunes en
Madrid tras las complicaciones surgidas a raíz de una operación de
úlcera, fue uno de los grandes renovadores del flamenco y el primer
cantaor galardonado con el Premio Nacional de Música (1994) y
Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2006).
Empezó a trabajar en tablaos como Las Cuevas de Nemesio, Zambra y
el Café de Chinitas, se relacionó con maestros como Manolo de
Huelva, Pepe de la Matrona y Manolo Caracol, y demostró en sus dos
primeros discos, Cante flamenco (1967), con el guitarrista
Félix de Utrera, y Cantes antiguos del flamenco (1968), con
Niño Ricardo.
Su inquietud le llevó a experimentar buscando la renovación en la
mezcla de las distintas formas de expresión flamenca y desde
Homenaje flamenco a Miguel Hernández (1971), adaptaciones de
poetas como San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, García Lorca,
Alberti, Machado o Guillén se convirtieron en una constante de sus
letras.
En el año 2002 presentó el espectáculo África, Cuba, Cai,
basado en la fusión de la música africana, cubana y el cante
flamenco.