La presa Mayarí, la mayor obra en construcción del Trasvase
Este-Oeste, el cual beneficiará a millones de habitantes del oriente
de Cuba, entrará en funcionamiento en el segundo semestre de 2011.
El general de brigada Pedro José Astraín, director de la Empresa
de Servicios Ingenieros DIP-Trasvases, aseguró que la puesta en
marcha del embalse tendrá amplio impacto social, porque evitará
inundaciones en la cabecera del municipio de Mayarí.
Desde el punto de vista económico, resaltó, permitirá garantizar
el agua necesaria para los cultivos de campos aledaños y de otras
zonas del territorio de esta parte de la Isla.
Comentó que la presa Mayarí almacenará 430 millones de metros
cúbicos de agua, aunque tendrá capacidad para acopiar casi 900, si
lo exigen la abundancia de lluvias o crecidas de ríos cercanos.
Durante un encuentro con intelectuales de la Unión de Escritores
y Artistas de Cuba (UNEAC) en la provincia, Astraín detalló los
objetivos de este programa, que llevará el líquido desde donde es
más abundante hacia donde escasea.
Subrayó que, en presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz,
Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, se
inauguró en agosto de 2009 la primera etapa del proyecto, integrada
por las presas Birán, Nipe, Gibara, Colorado y Naranjo, y los
canales y conductoras que las interconectan.
El también diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular
enfatizó en la riqueza hidráulica de la zona, la cual se aprovecha
de mejor forma con este trasvase, el cual se construye cumpliendo
estrictamente con todas las medidas de seguridad y protección
ambiental.
Durante cerca de tres horas, escritores, arquitectos, músicos,
artistas de la plástica y realizadores audiovisuales dialogaron con
constructores y especialistas que levantan la cortina de protección
de la presa Mayarí y se interesaron por las condiciones de vida de
los más de tres mil trabajadores vinculados a la obra.
Concepción Casals, directora del Teatro Lírico "Rodrigo Prats",
de Holguín, afirmó a la AIN que visitar esta construcción permite
tener una idea exacta de cuánto se hace para garantizar la presencia
del vital líquido en casas y campos de una región proclive a
intensos períodos de sequía.
Julio Méndez, presidente de la UNEAC en la provincia, comentó que
este recorrido posibilita a los intelectuales un acercamiento a las
soluciones del Estado cubano para lograr el agua necesaria en la
agricultura y mejorar la calidad de vida de los cubanos.