¿Hasta qué punto podrán disponer los directivos? ¿Ya no será
necesario consultar al Grupo o al Ministerio para solucionar
cualquier problema interno?, preguntó Arturo Martínez.
El plan es y será el centro de toda la actividad económica, por
lo cual los directores podrán desarrollar cualquier operación
financiera siempre y cuando esté contemplada en este, esclareció
Rodrigo Rodríguez, consultor de la Asociación Nacional de
Economistas de Cuba.
De ahí la importancia de que todos los trabajadores participen en
su conformación, porque desde el conocimiento de la actividad
realizada se puede aportar más en cuanto a lo necesario, ya sea a
corto plazo o desde el punto de vista estratégico.
Daniel López, mecánico en refrigeración, destacó lo acertado del
Lineamiento 14, referido al control de la gestión empresarial
mediante mecanismos económico-financieros y no administrativos, pues
urge suprimir controles que en ocasiones frenan el desarrollo
productivo y ponen en riesgo la rentabilidad de la empresa,
haciéndola caer en pérdidas.
Por su parte, el trabajador eléctrico Lázaro Hernández puso
especial énfasis en el Lineamiento 58, vinculado al fomento de la
cultura tributaria y la responsabilidad de los ciudadanos y
entidades en el cumplimiento de sus obligaciones, para contribuir al
sostenimiento de los gastos sociales.
Hubo consenso en la importancia de eliminar la dualidad
monetaria, debido a las ineficiencias que esta situación traslada al
sector empresarial, pero ello no puede implicar dañinos
apresuramientos.
El capítulo IV sobre la Política Inversionista intensificó el
debate. El técnico Eduardo Arla criticó el modo de ejecutar muchas
inversiones sin tener en cuenta la opinión de los obreros en la
base; los encargados se ciñen a la propuesta de un "especialista"
que, en la mayoría de los casos, ni siquiera ha visitado el lugar; y
expresó la necesidad de incrementar la exigencia en los estudios de
factibilidad y en el cumplimiento de los contratos.
Afloraron en el debate las preocupaciones relacionadas con el
incremento del salario. En ese sentido, Salvador Valdés Mesa,
miembro del Buró Político y Secretario General de la CTC, apuntó que
resulta imprescindible romper el igualitarismo para destrabar los
nudos de la productividad y que cada cual reciba según su aporte.
Además, quedó claro que solo el crecimiento productivo garantizará
el aumento de los ingresos.
Sobresalió en el análisis de los obreros la demanda de rescatar
el insustituible papel del profesor, el perfeccionamiento de la
enseñanza y el uso complementario de los medios audiovisuales.
La trabajadora Francisca Patiño insistió en la importancia de
aprovechar las capacidades agroindustriales que garanticen el
autoabastecimiento territorial, y planteó que deberá retirárseles la
tierra a quienes no la hagan producir. Mientras, Arturo Martínez
abogó por la eficacia, aún inexistente, en los mecanismos de
distribución y comercialización.
Al abordar el tema del transporte, Luis Armando manifestó que el
país ha invertido mucho dinero y se aprecia un deterioro
considerable, unido a la desorganización, la cual propicia que
veamos pasar tres guaguas juntas por una parada y después los
ciudadanos esperen dos horas.
Sin pretender que los Lineamientos se tornen en soluciones por sí
mismos, y conscientes de que nuestra sostenibilidad depende de su
correcta instrumentación, varios obreros de esta unidad estratégica
de la fábrica Antillana de Acero coincidieron en resaltar que lo que
no se puede perder de vista en la cotidianidad es lo que Raúl ha
dicho reiteradamente, y es que "la batalla económica es hoy la tarea
principal".