Los niños cuyos padres acostumbran a quemar incienso son más
proclives a padecer asma, en especial si carecen de una variación
genética, difundieron expertos en la revista European Respiratoty
Journal, reporta Prensa Latina.
Un estudio de la Universidad Nacional de Taiwán, en Taipei,
encontró que de tres mil 800 niños estudiados el tres por ciento
padecía asma en la actualidad y el cinco por ciento sibilancia al
realizar ejercicios.
De acuerdo con la investigación, los hijos de personas que suelen
quemar incienso en sus casas tienen un 36 por ciento de más
probabilidades de sufrir asma y un 64 por ciento de más riesgos de
tener sibilancias al practicar ejercicios físicos.
Esta tendencia es aún mayor entre niños sin copias de una
variación genética conocida como GSTT1 la cual contribuye a regular
una familia de enzimas que protege a las células del daño oxidativo
como el que causa el humo del tabaco.
Los niños involucrados en el estudio sin al menos una copia de
dicho gen eran 43 por ciento más proclives a sufrir asma que otros
menores portadores al menos de una copia.
Un estudio previo que involucró a 61 mil personas mostró un
vínculo entre el uso frecuente de incienso y varios tipos de cáncer
como el pulmonar, el oral y el nasal.