La embestida contra el portal Wikileaks y su fundador, Julian
Assange, encuentra rechazo de una creciente red de ciudadanos en
diversos países del mundo que, a través de diversas acciones,
expresan su respaldo al sitio web.
Según informa hoy la prensa británica, un grupo de activistas
cibernéticos denominado Anonymous (Anónimo) reivindicó un ataque
contra las páginas web de MasterCard y Visa, ante la decisión de
esas compañías financieras de retirar los servicios que prestaban a
Wikileaks, reporta Prensa Latina.
También asumieron la responsabilidad de otras acciones, entre
ellas, un reciente bloqueo digital al banco suizo que congeló las
cuentas de Assange, cuyo sitio reveló la pasada semana miles de
cables diplomáticos estadounidenses.
El australiano, de 39 años de edad, fue arrestado el pasado
martes en esta capital tras la emisión de una orden europea de
detención a solicitud de la fiscalía sueca, interesada en
interrogarlo por supuestos delitos de acoso y violación sexual.
Al respecto, agrupaciones civiles y políticas en diversas
latitudes del planeta comenzaron a movilizarse para pedir la
inmediata libertad de Assange. Tras su arresto, varias decenas de
activista protestó frente al tribunal de Westminster, encargado del
proceso en Londres.
Entre quienes apoyan a Wikileaks y a su fundador, figuran varias
personalidades que ofrecieron conjuntamente hasta 213 mil euros para
la fianza de Assange, entre ellos el cineasta británico Ken Loach.
También integra la campaña de solidaridad el renombrado
lingüista, filósofo y activista estadounidense Noam Chomsky, quien
se unió a una petición de intelectuales australianos para que el
gobierno de Canberra interceda frente a la retórica cada vez más
violenta contra su ciudadano.
Por su parte, el periodista español Ignacio Ramonet, presidente
honorario de la revista francesa Le Monde Diplomatique, denunció
también en Ecuador que Assange es víctima de una persecución para
silenciarlo, y llamó a la ciudadanía a movilizarse.
Para Ramonet, el caso parece una novela barata de espionaje, en
cuyo argumento se inventan toda clase de acusaciones para tratar de
silenciarlo.
Los ataques y bloqueos contra Wikileaks y el recrudeciemiento del
cerco contra Assange comenzaron el mismo día en que se dieron a
conocer los primeros cables diplomáticos estadounidenses.