BERLIN.—
La cultura cubana se vistió de gala el pasado 6 de diciembre con el
concierto Cuba, desde la época colonial hasta la actualidad,
a cargo de los músicos de cámara de la orquesta del Teatro de la
Ópera de Berlín, una de las más prestigiosas instituciones de su
tipo a nivel mundial, caracterizada desde sus orígenes por contar
entre sus nóminas con directores de altísimo nivel y una compañía
excelente de cantantes y músicos.
Fueron ellos los encargados de interpretar, para el goce del
exigente público asistente, nueve obras de autores cubanos,
brindando una muestra de la evolución de la música clásica cubana
hasta nuestros días. El concierto, coordinado por la oboísta Helge
Batolomeus, de conjunto con la oficina cultural de la Embajada de
Cuba, la Oficina Diplomática de Cuba en Bonn y el Instituto Cubano
de la Música, contó también con la participación del chelista cubano
Douglas Vistel.
Con Villancicos, para soprano, dos violines,
violonchelo y contrabajo, de Esteban Salas, magistralmente
interpretado por la mezzsoprano Jana Kurucová, se abrió el programa
que incluyó pieza de Juan Antonio Cámara, Guillermo Tomás, Alejandro
García Caturla y Jorge López Marín.
La acogida del público creció en la segunda parte, sorprendido
por la riqueza sonora de obras tan diversas como el brioso
Cuarteto de cuerdas no. 1, de Julián Orbón; Dos danzas
cubanas, para flauta, clarinete y piano, de Ignacio Cervantes;
La bella cubana, de José White y Rítmicas no. 1, de
Amadeo Roldán.
Los intérpretes, procedentes de varios países de Europa y Asia,
recibieron también el reconocimiento del embajador Raúl Becerra,
quien asistió en compañía de otros representantes de la Embajada de
Cuba en Alemania y de la Oficina Diplomática de Cuba en Bonn.