Japón y Estados Unidos iniciaron este viernes sus mayores
manobras militares conjuntas de la historia, en las que Surcorea
participa como observador, solo días después de las concluidas por
esos dos últimos países en el Mar Amarillo.
En las operaciones de ocho días participarán 34 mil efectivos, 40
buques de guerra, y 250 aviones de las Fuerzas Marítimas y Aérea de
Auto Defensa de Japón, mientras por Estados Unidos lo harán 10 mil,
20 y 150, respectivamente, con la misión de responder a un supuesto
ataque militar contra esta nación, reporta Prensa Latina.
Al referirse a estas maniobras, el ministro de defensa Toshimi
Kitazawa dijo a la prensa que no están dirigidas contra país alguno.
Entre los buques de guerra figura el portaaviones George
Washington, que intervino en las maniobras de cuatro días realizadas
por Estados Unidos y Surcorea y concluidas el pasado miércoles.
Según se precisó, ambas partes coordinarán sus acciones para
detectar, perseguir a interceptar un misil balístico lanzado contra
Japón, pero sin llegar a contraatacar.
Personal surcoreano estará a bordo de un navío del Pentágono para
observar el ejercicio. Militares japoneses hicieron lo mismo cuando
los otros dos países efectuaron maniobras conjuntas en julio pasado.
Los nuevos movimientos militares tienen lugar en medio de
renovadas tensiones en la Península coreana tras el incidente del
pasado día 23, cuando la parte Norte respondió a disparos contra sus
aguas jurisdiccionales hechos por fuerza del Sur, lo que Pyongyang
calificó de provocación instigada por Estados Unidos.
Seúl reportó cuatro muertos y varios heridos por el intercambio
de fuego
Ante todos estos acontecimientos, China propuso sostener
consultas urgentes entre las partes de las conversaciones a seis
bandas para la desnuclearización del citado territorio con vista a
favorecer un alivio de la situación.
La iniciativa de Beijing es respaldada por Rusia, mientras
Estados Unidos, Surcorea y Japón la analizarán el próximo lunes en
Washington en una reunión de la Secretaria de Estado, Hillary
Clinton, con los cancilleres de los otros dos países.