Nadie es capaz de calcular la fuerza y la decisión que las ideas justas pueden generar en el espíritu del ser humano

Un día, al conmemorarse precisamente el XX Aniversario del Moncada, dije: el hombre muere, el Partido es inmortal (APLAUSOS). Hoy deseo añadir: ningún hombre puede estar por encima del Partido; la voluntad de ningún ciudadano ha de prevalecer jamás sobre la de millones de sus compatriotas; ningún revolucionario es más importante que la Revolución. [¼ ]

Foto: Pedro BeruvidesEl 2 de enero de 1974, en los Astilleros de Casablanca, en la última travesía del Granma.

La fuerza de un pueblo y de una revolución consiste precisamente en su capacidad de comprender y enfrentar las dificultades. A pesar de todo avanzaremos en numerosos campos y lucharemos denodadamente por elevar la eficiencia de la economía, ahorrar recursos, reducir gastos no esenciales, aumentar las exportaciones y crear en cada ciudadano una conciencia económica. Antes dije que todos somos políticos, ahora añado que todos debemos ser también economistas y, repito, economistas, no economicistas, que no es lo mismo una mentalidad de ahorro y eficiencia que una mentalidad de consumo. [¼ ]

Con el decursar del tiempo el yate Granma nos parece a todos cada vez más pequeño y el trayecto de 1 500 millas recorrido, desde Tuxpan hasta Las Coloradas, infinitamente mayor. A nosotros nos parecía entonces un vehículo maravilloso para trasladar nuestros 82 combatientes y el mar tempestuoso un camino hermoso por donde se regresaba feliz a la patria a cumplir una promesa. Nadie es capaz de calcular la fuerza y la decisión que las ideas justas pueden generar en el espíritu del ser humano.

Soy un incansable crítico de nuestra propia obra. Todo pudimos haberlo hecho mejor desde el Moncada hasta hoy. La luz que nos indica cuál pudo haber sido la mejor variante en cada caso es la experiencia, pero ella desgraciadamente no la poseen los jóvenes que se inician en el duro y difícil camino de la Revolución [¼ ]

Si tuviera el privilegio de vivir otra vez mi propia vida, muchas cosas las haría diferentes de como las hice hasta hoy, pero puedo a la vez asegurarles, que toda mi vida lucharía con idéntica pasión por los mismos objetivos por los que he luchado hasta hoy.

Fidel, 2 de diciembre de 1976

 

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