Dos organizaciones no gubernamentales de Cuba están presentes en
las actividades colaterales de la Cumbre del Cambio Climático, en
tanto en los próximos días se incorporarán otras cuatro entidades de
igual representatividad, reporta Prensa Latina.
De momento están presentes en las actividades que se realizan en
el recinto destinados a las ONG y el sector privado, relacionado con
iniciativas relativas al mejoramiento del entorno, representantes de
la Asociación de Producción Animal de la isla (ACPA) y de la
Asociación Cubana de las Naciones Unidas.
Tienen a su vez previsto arribar a Cancún delegados de la
Sociedad Económica de Amigos del País, Organización de Solidaridad
con los Pueblos de Asia, Africa y América Latina (Ospaaal),
Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre y del
Centro Memorial Martin Luther King.
Azalia Areas, de la Asociación de las Naciones Unidas, comentó a
Prensa Latina que cuatro ONG de Cuba tienen ya el status de
observadores, reconocido por la ONU en este tipo de citas, como son
la Convención Marco de las Partes para el Cambio Climático y el
mecanismo del Protocolo de Kyoto.
Por su parte, Teresita Zambrana, representante de ACPA, destacó
el apoyo que encontraron en esta Cumbre a las posiciones de Cuba
para alcanzar compromisos de todas las partes para frenar efecto de
los gases contaminantes, durante un intercambio que sostuvieron en
el Stand de Greenpeace del recinto Cancún Messe.
En cuanto a su percepción sobre los debates de la Cumbre del
Cambio Climático, las delegadas de las ONG cubanas estimaron que es
lamentable la postura de países desarrollados que se niegan a
aceptar sus compromisos en torno al Protocolo de Kyoto, el único
instrumento que se ha logrado hasta ahora en la materia.
Al referirse a la presencia de distintas firmas y corporaciones
presentes en Cancún con muestras de sofisticadas tecnologías para la
generación de las denominadas energías limpias, opinaron que se
trata de un espejismo para los países pobres, que no tienen recursos
para adquirirlas.
Asimismo, exigieron la aprobación de fondos compensatorios de las
naciones ricas para que los estados atrasados sean auxiliados en la
disyuntiva de adaptarse a convivir con los efectos del cambio
climático, lo que se ha convertido ya estimaron- en una especie de
destino manifiesto.