Los Vaqueros de La Habana completaron hoy la barrida ante los
campeones nacionales de Industriales, al ganar el tercer juego de la
subserie, seis carreras por cuatro, en el estadio Latinoamericano.
En la continuación de la Serie Nacional número 50, los discípulos
de Esteban Lombillo dependieron de la excelente labor monticular del
zurdo Ariel Miranda, quien en seis capítulos completos recibió solo
tres indiscutibles.
El trabajo de Ariel, ubicado abridor entre una constelación de
estrellas del box, fue excelente, aun cuando en el séptimo episodio
salió explotado por tres indiscutibles consecutivos e igual cantidad
de carreras permitidas.
Los Vaqueros estuvieron arriba durante todo el choque, desde que
en el primer capítulo el "encendido" tercer bate Michel Rodríguez
conectó doblete al jardín derecho, con un corredor en la intermedia.
Otra más agregaron en el segundo, ayudados por pifia del
internacional Rudy Reyes, uno de los que no ha empezado fino a la
defensa en la denominada Serie de Oro del béisbol cubano.
Luego de tres entradas de paz, los habaneros arremetieron contra
el zurdo Abel Viego para pisar el home en dos ocasiones, por el
segundo doblete de Rodríguez, hit del novato sensación Dayán Lazo y
boleto a Dayán García, conexiones suficientes para decretar la
expulsión del abridor capitalino.
El jardinero izquierdo Denis Laza recibió al derecho Hancel
Delgado con cañonazo al derecho y empujó las dos del inning.
Así las cosas, los Vaqueros ampliaron la ventaja en el séptimo
con dos carreras sucias provocadas por Reyes, que falló en atrapar
una conexión primero, y después al recibir del camarero en una
jugada que parecía doble play.
Los azules se rebelaron en la parte baja de esa entrada, con tres
anotaciones, cuando el técnico Germán Mesa le dio "agua al dominó".
Después de imparables consecutivos de Serguei Pérez, Rudy Reyes y
Stayler Hernández, salió como emergente Irakly Chirino y falló en
elevado al central.
Seguidamente, otro de cambio, el novato de la XLIX Serie, Yousef
Amador, recibió boleto antes de que Irait Chirino tomara ponche
también en plan de sustituto, y el mejor bateador azul en la justa,
Juan Carlos Torriente, ligara doblete al izquierdo con dos carreras
empujadas.
La amenaza azul se mantuvo en el octavo, pero solo una carrera
pudieron descontar los campeones, por boleto con las bases llenas al
receptor suplente Jean Maikel Trujillo.
En el noveno, una piedra industrialista calentó el
Latinoamericano, al hacer hit una conexión de Yoandry Urgellés, pero
Serguei Pérez conectó duro por el torpedero y se completó la doble
matanza.
El otro equipo que barrió fue Sancti Spíritus, con el primer
juego ganado en Series Nacionales del prometedor Omar Luis, a costa
de la Isla de la Juventud.
En el encuentro, que terminó en nocaut de 10 carreras por cero,
los ganadores batearon 12 indiscutibles, incluido cuadrangular de
dos carreras del slugger Yenier Bello.
Por su parte, los pativerdes de Pinar del Río sudaron más de la
cuenta para hacer la cruz 7-6 ante un inspirado conjunto de
Matanzas, juego que se extendió a 10 entradas y se definió por la
regla Tie Break, de la Federación Internacional de este deporte.
En otros resultados, Cienfuegos le ganó el duelo a Metropolitanos
9-7, Guantánamo a Ciego de Ávila 10-7, y Camagüey a Holguín 7-6.
El segundo "fuera de circulación" de la jornada lo propinaron -a
domicilio en el "Julio Antonio Mella"- los Leñadores de Las Tunas
(12-0) a los granmenses de Ángel Guillermo Ortega.
Santiago de Cuba y Villa Clara decidirán esta noche, en el
"Guillermón Moncada", el ganador de esta primera subserie particular
entre ambos.