Para garantizar el inicio en tiempo de la zafra azucarera en la
provincia cubana de Ciego de Ávila, trabajadores de los talleres
ferroviarios de Ciro Redondo aceleran las reparaciones de vagones y
locomotoras para el acarreo de la producción.
Las 16 máquinas, de procedencia soviética, reciben piezas y
partes elaboradas y recuperadas en la propia fábrica, gracias al
aporte de innovadores y racionalizadores, que permiten mantenerlas
con un coeficiente de explotación por encima del 85 por ciento, a
pesar de los más de 30 años en funcionamiento, reporta la AIN.
Juan Luis Mora Tamayo, director de la entidad, precisó que entre
los aditamentos nuevos que se colocan están las camisas de los
cilindros, bombas de evacuación, reductores, piñones de transmisión
y culatas.
A partir del traspaso del ferrocarril del Ministerio de la Azúcar
al de Transporte, recibieron para remodelar 589 carros-jaula
destinados a acarrear la caña, 240 tolvas que trasladarán azúcar y
48 tanques para la miel, dijo Juan Luis.
La contribución de los Talleres ferroviarios del municipio de
Ciro Redondo permite que el país, por concepto de sustitución de
importaciones, haya dejado de erogar 341 mil 625 dólares en lo que
va de año.
Armando Martínez, Pedro Molina y Máximo Valenzuela figuran entre
los hombres que laboran durante más de 12 horas en el arreglo de las
locomotoras y vagones.
Al ser la tecnología de hierro muy antigua, desarman todas las
piezas y partes para hacer los moldes de cada una de ellas y
tenerlas listas para cuando se necesiten.
Así recuperan con tubo de hierro fundido las camisas de cilindro,
que valen más de 800 dólares en el mercado exterior, al tiempo que
rescatan enganches, muelas y válvulas de freno de los equipos de
arrastre soviéticos y americanos, a los cuales se les cambia,
además, todo el sellaje de goma.
El desempeño de esta fuerza facilita que no se carezca de insumos
como ejes para motoniveladoras y bombas de evacuación, cranes de
ruedas de guaguas Girón, cajas de grasa para las gradas picadoras,
anillas y zapatillas.
Los surtidos que elaboran no solo benefician al sector en la
provincia, sino también a Camagüey y a entidades como la empresa del
Níquel, en Holguín.